Tras el apagón ante Suárez, el Deportivo Morón denunció un sabotaje en el generador eléctrico

Según confía el portal oficial del Club Deportivo Morón, el apagón que demoró el arranque del partido de anoche ante Tristán Suárez habría sido intencional.  Al parecer, encontraron azúcar en el aceite que lubrica el motor del generador eléctrico y denunciarán a los responsables del hecho.

La derrota no fue el único saldo negativo de la jornada. En la crónica que subió la Comisión Directiva a su portal hay «sospechas fundadas de un sabotaje intencional al generador eléctrico del Nuevo Francisco Urbano, que a poco estuviera de provocar la suspensión del encuentro nocturno».

El partido se pudo jugar gracias al rápido reemplazo del equipo. Pero lo más grave no es eso.

No sería la primera vez que el generador se queda sin gasoil. En este caso el club habla de «la detección de azúcar en el aceite que alimenta al mismo».

El partido se jugó finalmente porque apareció otro generador. «La gente de T y C sport efectuò todos los tramites con mucha celeridad y en una hora el nuevo equipo estaba funcionando para alegria de todos los que queremos a Moron, sin costar un solo centavo», contó después el titular del club.

La Comisión salió a descalificar los «lamentables e inquietantes indicios que determinarán los peritajes correspondientes, a fin de esclarecer las circunstancias de tan lamentable hecho y en definitiva, identificar y denunciar a los responsables de semejante atentado a nuestra institución y a sus verdaderos socios e hinchas».

La Presidencia ya había tenido un duro cruce con hinchas, empleados y ex dirigentes durante el partido de la Copa Argentina, en cancha de Lanús.

Aunque era sin público, hubo dos delegaciones. Una oficial y otra «invitada» por alguien de Lanús o del Aprevide. Sólo por eso el club no fue sancionado por el organismo de seguridad. Doce de los 14 colados (echados por el propio Alberto Meyer) fueron denunciados a la Justicia de Faltas.

El lado positivo de anoche los aportaron los homenajes. A Carlos Castellón, por iniciativa de los vitalicios del Deportivo Morón, para el juego del pase a llamarse con su nombre; y a los hermanos Portela, Pablo y Adrián, jugadores olímpicos del Handball y “Gladiadores” de Morón desde la cuna.