Massa pone condiciones para dividir La Matanza

El líder del Frente Renovador, Sergio Massa, fijó posición sobre el proyecto de división de La Matanza. Durante una visita al Wall Mart de San Justo, opinó que debería hacerse una «consulta popular», lo cual es solicitado por un peronismo que no quiere romper el bastión más grande del país.

Con casi 1.800.000 habitantes (según el censo de 2010), el matancero es un distrito clave para la Provincia y la Tercera Sección Electoral, que no sólo supera en población a 20 provincias, sino que, además, encuentra indudables diferencias tanto sociales, económicas y demográficas como políticas.

De prosperar el proyecto que presentó el diputado del GEN Marcelo Díaz, que ya se debate en comisiones junto al FR y Cambiemos, La Matanza se dividiría en cuatro comunas. Ramos Mejía, San Justo y Villa Luzuriaga, donde el peronismo no es tan fuerte, podrían conformar un nuevo Morón.

Ese antecedente, es quizás, el que viene a romper cualquier excusa que pueda presentar el PJ para no dividir La Matanza. Fue el duhaldismo el que rompió la hegemonía rousselotista en 1995, al poner (con el voto de la gente después) a dos intendentes afines tanto en Hurlingham, como Ituzaingó.

Sabido es que, sin esas barriadas populosas, Morón se convirtió a partir de 1999 en parte de un Primer Cordón del Conurbano que divide las aguas (en la Primera Sección, sobre todo), políticamente hablando. Así fue que el PJ nunca más pudo ser gobierno, a pesar de la peronización de Sabbatella y Ghi; y de los peronistas que se incorporaron al gobierno de Tagliaferro, con la llegada de Cambiemos. El macrismo quiere seguir los pasos de Morón en el nuevo La Matanza, que estaría integrado básicamente por localidades de clase media, donde el peronismo generalmente pierde.

Aunque el PJ se opone, si el proyecto prospera habría otros tres intendentes, que bien podrían ser repartidos entre las tres corrientes que tiene hoy el peronismo de la Provincia: Massa, Cristina y lo que salga de la nueva «renovación peronista» que encabeza el autodenominado Grupo Esmeralda.

Massa, por lo pronto, arribó ayer a San Justo acompañado por su compañera de bloque Mirta Tundis; y por el diputado provincial Julio Ledesma, quien sueña con ser alguna vez intendente. El secretario general del SEOCA los esperó en el supermercado, donde dialogaron con empleados y clientes sobre la inflación y la seguridad, según trascendió. Por supuesto, se acercaron concejales de la zona, como Martín Marinucci.

Luego el tigrense le hizo un guiño al peronismo antes de que se acelere el proyecto. De hecho, el FPV presentó un proyecto de ley sobre reformas de municipios para así demorar o condicionar cualquier propuesta ajena a sus intereses. En el ’94 bastó con la intención del gobernador Eduardo Duhalde.

Los tres nuevos municipios serían Los Tapiales (Lomas del Mirador, La Tablada, Ciudad Evita, Aldo Bonzi y Villa Madero), Gregorio de Laferrere (Isidro  Casanova, Rafael Castillo y Laferrere) y Juan Manuel de Rosas (González Catán, Virrey del Pino y 20 de Junio). Es cierto que en este último caso se trata de localidades semi rurales, como también lo es que cuenta con la plata de Mercedez Benz que está sobre la Ruta 3.

«Lo primero que quiero es un compromiso para que no haya matanceros de primera, de segunda o de tercera. Que la Matanza no se someta a una discusión de división de poder sino para que esto traiga mejora a los vecinos. La ley tiene que tener el objetivo claro de inversión en escuelas, en jardines, centros de salud, pavimento, agua y cloacas», dijo Massa.

Y agregó: «Los intendentes tiene la facultad de llamar a consulta popular. Será decisión de la intendenta de La Matanza (Verónica Magario) de preguntarle a los vecinos si están de acuerdo con la división y si están de acuerdo con las inversiones».

Por su parte, el moronese Marinucci se metió en la discusión. «No se puede avanzar en el proyecto de división de La Matanza buscando simplemente un beneficio electoral, es un tema que debemos tomarlo con la seriedad que se merece», sostuvo.

La gobernadora, María Eugenia Vidal, pidió informes económicos y sociales antes de emitir un dictamen. Se necesitarían 5.100 millones de dólares para sustentar el proyecto. En los noventa, Ituzaingó y Hurlingham no recibieron infraestructura. Y aunque ya había algunos pedidos de «autonomía» (en rigor las comunas se rigen por una ley Provincial) y nadie va a opinar en contra de lo que fue la división, todavía hay atrasos en materia tanto edilicia como en salud. Descalzo, por ejemplo, no fue capaz de hacer un hospital propio en 20 años. En ninguno de los distritos nuevos se discutió tampoco un Código de Ordenamiento. Sólo hicieron algunas convenientes reformas, para edificios, sobre el que heredaron de Morón.