Interna renovadora: concejal que reponde a los Municipales de Morón creó su propio unibloque

La concejal María Cristina Ibarra, que responde al Sindicato de Trabajadores Municipales de Morón, avisó ayer a la Presidencia del HCD que abre su propio bloque, formalizando un quiebre con el sector Renovador de Martín Marinucci. La interna explotó tras la visita del propio Sergio Massa.

Con una minuta a la titular del Concejo Deliberante, Ibarra comunicó que su nueva bancada se llama «Frente Renovador para los Trabajadores», que así se diferencia del bloque del Frente Renovador-PJ, que preside Jorge Laviuzza, y que contiene por ahora a distintos sectores internos del massismo en Morón: Allí están Domingo Bruno y Jorge Crocce, del sector Gastronómico; Marcelo Díaz, con apoyo de Mercantiles; Marcelo González y el propio Marinucci.

Este último fue candidato a intendente en 2015. Además encabezó la lista de concejales del massismo en 2013 (le ganó la interna al actual intendente, Ramiro Tagliaferro) y se perfila para hacer lo propio en 2017. También fue presidente de bloque hasta el año pasado. Fue quien se mostró pegado a Massa, hace 13 días, cuando el líder del FR bajó al distrito para cerrar un plenario seccional en Le Parc. La visita dejó críticas y heridos.

Por empezar, Massa salió tarde de Tigre y empezó su agenda en el distrito con dos horas de atraso. Luego de un par de reuniones con industriales en La Cantábrica de Haedo se dirigió al Salón Le Parc, donde algunos dirigentes se habían retirado, otros esperaban la comida y en el medio se colaban invitados. El final de la visita estaba reservado para el Sindicato de Trabajadores Municipales, donde su secretario general, Pablo Salvo, se quedó esperando.

Un Medio consultó a varias fuentes ayer. Y coincidieron en cuestionar la organización de aquél evento. El atraso de Massa, para Salvo, no es excusa. «Fue una mala jugada de los muchachos dejarnos pagarnos ahí. Nadie fue capaz de irnos a buscar, o de avisarnos», explicaron en su entorno.

Los muchachos son los responsables de la mesa de conducción, que Salvo también integra, o integraba al menos hasta el año pasado. En el gobierno de Cambiemos buscaron darle alto voltaje a la noticia. Pero la separación de Ibarra no implica un salto político, aunque sí una grieta interna.

Algunos pueden interpretar que es una jugada de manual, para empezar a debilitar a Marinucci. Salvo avisó que piensa jugar «la interna» del año que viene.

Sin embargo, descartó de plano un pase al PRO. Tampoco hay que desmerecer el apoyo que el dirigente le dio a Tagliaferro en marzo, al firmar el acta paritaria. Como tampoco la visita que el intendente realizó hoy al sindicato, en ocasión de una celebración que el STMM hizo por el Día del Jubilado.

Por lo pronto, la ruptura del bloque podría, según como soplen los vientos, ser una anécdota o una sangría. Un Medio preguntó ayer si Ibarra era la única en abrirse de Marinucci. «Por ahora sí» fue la respuesta.

Así están las cosas en el recinto: El bloque Frente Renovador se queda con 6 integrantes, más Ibarra. Cambiemos tiene 8 y la Presidencia. El FPV-Nuevo Encuentro tienen 8 escaños también. Y el PS uno.

Bloque renovador