Después de 32 años, la UOM de Morón cambió de secretario, aunque la heredó el Adjunto

Después de 32 años Gerardo Charadía dejó la conducción de la Unión Obrera Metalúrgica regional Morón, aunque la lista única que participó de las elecciones de esta semana estuvo liderada por su Adjunto, Sergio Souto (foto). La izquierda denuncia burocracia y estimula a los cuerpo de delegados.

La UOM Morón es filokirchnerista. Abarca cinco municipios: de Marcos Paz, Moreno, Merlo, Ituzaingó, Morón y Hurlingham. Y hace 32 años que la conduce el mismo espacio, la Lista Azul y Naranja. Charadía había asumido en 1984. Entre lunes y miércoles hubo elecciones, sin lista opositora.

Souto heredó el gremio con 4.905 votos (51 en blanco y cinco nulos) sobre un total de 4.961 votantes, a lo largo de unos 700 establecimientos industriales.

«El primer objetivo es seguir cumpliendo con el control de la legislación laboral desde Marcos Paz hasta Hurlingham», explicó a El Diario de Morón.

«Tenemos un plan muy ambicioso que tiene que ver con la participación activa de la UOM dentro del movimiento obrero de Morón, de la Confederación General del Trabajo, consolidar la unidad que se dio a nivel nacional en lo local y poder definir un compañero que encabece la CGT», agregó Souto, quien también se presentó como nuevo secretario en el programa Primer Plano de Cablevisión. Había empapelado todo Morón.

En la mayoría de las seccionales la izquierda quedó marginada, aunque denunció «el rigor de los ‘muchachos de las urnas» en los comicios últimos.

El periódico La Izquierda Diario denunció que «en muchos casos no permitían a los votantes estar solos en el supuesto cuarto oscuro imponiendo el voto a su lista única queriendo evitar de esta manera que se expresara la bronca y el rechazo a esta conducción a través del voto en blanco o no voto».

El sector clasista recuerda además que «Souto viene de Siderar Haedo del grupo Techint, una de las patronales con mayor cantidad de despedidos, suspensiones y las más nefastas formas de contratación precaria de los trabajadores».

«Situación que se repite también en las demás empresas de donde salen los nuevos integrantes de la UOM como Envases del Plata con turnos americanos agobiantes de 12 horas, IMSA apretando a los pibes con las extras, Mabe aprietes por productividad y con despidos constantes de contratados como material descartable y como estas podríamos seguir con todas», agrega.

La única resistencia a la denominada «burocracia sindical» son algunos cuerpos de delegados y comisiones internas como la de Curvo Sol de Ituzaingó. «Impusieron en asamblea el paro a los delegados de la burocracia Azul Naranja y lograron reincorporar a los despedidos», contó la Izquierda.