El sabbatellismo homenajeó al hombre que lo convirtió al peronismo, a 6 años de su muerte

En una jornada en la que el kirchnerismo homenajeó a su referente, fallecido hace ya 6 años, el sabbatellismo de Morón hizo su propio acto frente al busto de Néstor Kirchner, que se levantó en febrero de 2013 (para su natalicio). Fue el hombre que les permitió la entrada a la Casa Rosada.

Fue un acto ausetero, solemne y reducido, en Plaza San Martín. Una bandera, algunas organizaciones, Nuevo Encuentro protagonista. «Desde el Bloque de concejales del Frente para la Victoria junto a compañeros y compañeras realizamos hoy un homenaje a Néstor Kirchner en la Plaza de Morón. Su legado enorme habita en todas y todos los que trabajamos y militamos día a día por una patria más justa e inclusiva», posteó Hernán Sabbatella.

El jefe de bloque no tiene, como su hermano, tanto pasado que explicar. Pero tampoco nació kirchnerista. En 2007 había adelantado su voto por Pino Solanas para Presidente, mientras Martín lo hacía por Cristina Kirchner. Su su jura de 2003 estuvo Carrió. Nuevo Morón ganaba solo  y se codeaba con referentes progresistas de distinto linaje, cuando pretendía imitar el Frente Amplio a la uruguaya, «sin prisa y sin pausa».

Finalmente tomó un atajo, ni bien el ex intendente asumió su banca como diputado, en 2009, después de enfrentar al propio Néstor, derrotado en esa elección por Francisco De Narváez. Aquél año el FPV recibía una paliza en Morón, con 18%. Sabbatella se metió de lleno en el Gobierno de Cristina tras la muerte de Kirchner, quien le había hecho un guiño en 2003, cuando no pasó a hacer campaña por  Juanchi Zabaleta, candidato del PJ.

A partir de 2011, el sabbatellismo ingresó al patio de la Casa Rosada como nunca antes lo había hecho, ni con Néstor, ni con Fernando De la Rúa.

Nuevo Encuentro se había peronizado, aunque no permitía que el peronismo se metiera en la gestión municipal. De allí la interna con otras agrupaciones. Pero a nivel nacional, Encuentro ingresaba a la estructura del FPV. Por afuera del PJ, logró subirse a la rueda de poder  de la mayor fuerza.

Hoy, Zabaleta inaugura locales de Sabbatella en Hurlingham. Los unió la misma lógica política que los había enfrentado. N. Encuentro apoya ese gobierno, como también el de Alberto Descalzo. Hace 15 años los denunciaba, como parte del «Tren Fantasma del PJ». Formación que siguió sumando personajes en la «década ganada»: Boudou, De Vido, Aníbal Fernández, Ricardo Jaime. Con Néstor muerto, Cristina heredó la pesada mochila que lleva múltiples causas de corrupción con la obra pública y el enriquecimiento ilícito de su familia, multimillonaria tras una vida en el Estado.

El martes se cumplió justo un año de la derrota de Aníbal en la Provincia. Impensado. Sabbatella hoy sería su vice, si el clientelismo seguía su lógica.

«Hoy se cumplen seis años de la partida de Néstor, un visionario que llegó para poner el país a salvo de las consecuencias devastadoras de un capitalismo que no estaba al servicio del trabajo y de la producción sino de los sectores concentrados de la economía, dejando afuera al Pueblo», escribió Pablo Catriel Descalzo, el hijo del intendente de Ituzaingó, que presidente el Concejo Deliberante y aspira a sucederlo en 2019, si no antes.

Su padre conduce el distrito desde hace 21 años. Fue candidato de Menem y de Duhalde. Sabbatella de De la Rúa. Todos de Cristina Kirchner por cierto.

La grieta para ellos fue la debacle y podría ser la resurección. El punto es mantener vivo el mito. La inflación y la pobreza, hoy asumidas, hacen el resto.

Néstor fue protagonista de la privatización de YPF en los ’90 y de su vaciamiento a partir de 2010. Pero también entendió que había que cambiar el aire, las recetas, los discursos. Un animal político, que unió agua con aceite, al PC, a ex Montoneros con la derecha peronista. A unos les decía que el PJ era la columna de su gobierno y a otros que era un gobierno progresista que iba a trascender al peronismo. Hasta su muerte al menos le creyeron.

Hoy habrá un decálogo de virtudes que se conocen de corrido: «Los 5 millones de puestos de trabajo, el cuadro de Videla, la caída de las AFJP», se repetirá. Su gobierno, entre la salida de la convertibilidad de Cavallo y a la que nos llevó Kicillof, fue sin lugar a dudas la mejor de la trilogía K. Un punto de quiebre en la historia de la Democracia, a la que sólo le resta saldar el ver terminar a un gobierno no peronista, al menos desde el plano institucional.

Para hoy estaban organizados varios homenajes, como el que se llevará a cabo en Sarmiento 2037 de la Ciudad de Buenos Aires a partir de las 18, con la participación de ministros del gabinete de Kirchner como Rafael Bielsa, Alberto Fernández, Daniel Filmus, Ginés González García y Jorge Taiana, con la coordinación del parlamentario del Mercosur Eduardo Valdés. Había otros actos en Chaco, Santa Cruz,  o el Cruce Varela en zona Sur.