Defensores destacaron el «pésimo servicio» de las empresas eléctricas, en la audiencia pública

Defensores del Pueblo de distintos distritos cuestionaron el «pésimo» servicio que brindan las distribuidoras de luz y advirtieron que en verano «va a haber cortes» del suministro, por lo que pidieron que el Ente Nacional Regulador de Electricidad (ENRE) «recupere su función de órgano de control».

Fue durante la audiencia pública en la que se define el precio de la electricidad para el área metropolitana. Estas críticas se escucharon luego de que las distribuidoras del área metropolitana, Edenor y Edesur, reclamaran un aumento de tarifas a los hogares de 31,5% y 18%, respectivamente, a partir de 2017.

Pero ese incremento podría llegar a trepar al 50%, en el caso de Edenor, y al 30%, en el de Edesur, si es que el Gobierno convalida un aumento en los costos de las distribuidoras.

Además, las empresas propusieron elevar todavía más las tarifas que pagan pymes y otros usuarios comerciales. Por eso, el representante de la Unión Industrial Argentina (UIA) en la audiencia, Alberto Calsiano, pidió «que no se discrimine a la actividad productiva».

En tanto, las asociaciones de consumidores plantearon su rechazo a los incrementos. «Parece que los usuarios tenemos muchas obligaciones y muy pocos derechos», cuestionó el presidente de ADECUA, Osvaldo Riopedre. Susana Andrada, del Centro de Educación al Consumidor, reclamó que «se amplíe a 300 ó 500 kilowatts la tarifa social, según la condición del grupo familiar», desde los actuales 150 kw/h que cada hogar beneficiado tiene.

Los aumentos tarifarios permitirán que las distribuidoras sustenten inversiones de $14.000 millones para el caso de Edesur y 25.000 millones para el de Edenor, según plantearon sus representantes que abrieron la audiencia del viernes pasado. El Gobierno multará a las empresas que no lo cumplan.

Aunque también hicieron hincapié en la pobreza y la falta de controles, las exigencias de las Defensorías viene a ratificar lo que el Gobierno de Macri advirtió sobre el proceso de desinversión que caracterizó a la gestión kirchnerista, que pisó las tarifas en el área metropolitana por su peso electoral.

Entre los expositores estuvo el Defensor del Pueblo de Morón, Abraham Gak. En 2011, ante la quita temporal de subsidios, el economista y ex director del Plan Fenix decía: «Me parece bien que se reinicie el camino de una equidad en los beneficios, porque los subsidios están financiados por toda la población. La zona metropolitana de Buenos Aires está en mejores condiciones económicas que muchos otros lugares que no tienen subsidios».

Este viernes fustigó: «Manifiesto claramente mi solidaridad. Trabajamos juntos los defensores para encontrar propuestas razonables, más allá de las opiniones personales. Hemos consensuados propuestas para mejorar las condiciones de funcionamiento de este proceso de claro incremento extraordinario de los servicios públicos, que se reflejan en la luz, el agua y muchos más. Con un agravante: estamos hablando de los próximos años. Estamos viendo un proceso en que con el tiempo se va a incrementar el costo, independientente de las condiciones sociales del momento, como sucede ahora, con eliminación de subsidios cuando tenemos una recesión económica y muchos miles de ciudadanos que perdieron su trabajo».

«En las peores condiciones se hacen cambios de tal magnitud que revelan una lógica de funcionamiento. Estamos frente a un proceso basada en una ideología: que los mercados son los mejores asignadores de recursos, con una menor asignación del Estado. Siento que lo que estamos ahora discutiendo, que ha producido tan repercusión social, esto es apenas el comienzo. Habrá por mucho tiempo condiciones para reducir la capacidad de producción, la calidad del trabajo y con servicios que tienen una incidencia cada vez mayor del presupuesto personal. Estos incrementos trasladados a las empresas se traducen también en nuevos incrementos a otros servicios para los usuarios. Debería encararse de otra forma y vuelvo a señalar mi exceptisismo, porque la política económica está basada en mejorar las condiciones de los más poderosos», sostuvo categórico el economista filo kirchnerista, que ejerce la Defensoría del Pueblo de Morón desde su creación. «Solamente va a empeorar. Es bueno discutir», se persignó.

«La sociedad no es la de hace 15 años», sostuvo Gak, «emocionado» por la «generosidad de las empresas que sostuvieron déficit tantos años». Del servicio que brindan no habló. Fueron diez minutos de discurso totalmente apocalípico y fiel a ese relato que sostiene que venimos de una década ganada.