Tagliaferro y Zabaleta, la semana pasada
Tagliaferro y Zabaleta, la semana pasada

Con cautela, en Morón y Hurlingham preparan un bono, pero en Ituzaingó parece «muy difícil»

Los municipios de Morón y Hurlingham analizan cuánto podrían pagar en forma extra a fin de año antes de hacer la oferta formal, en medio de tensiones paritarias que aprovecha la oposición. En tanto, el hijo del intendente de Ituzaingó aseguró días atrás que será «muy díficil» otorgar un bono.

Es un tema que preocupa a las administraciones públicas, que más viejas o más nuevas, pagaron este año el costo fiscal de 2015, la inflación y la recesión de 2016. En Provincia todavía no cerraron las paritarias del último trimestre. Y del único bono que se habla es el de la colocación de deuda. Tras el «endeudamiento histórico» de la gobernadora, el BAPRO acaba de hacerlo por primera vez en su historia por $760 millones, ante el agujero que le dejó el sciolismo, que utilizó la banca provincial como caja para financiar al tesoro, tal cual hacía CFK con el Banco Central o la ANSES.

Gracias a ese endeudamiento las comunas pudieron encarar obras de infraestructura e invertir en seguridad, pero aún así tienen poco margen de maniobra.

El intendente de Hurlingham, Juan Zabaleta (FPV), descató el respaldo de María Eugenia Vidal, al recibirla en el Centro Municipal del Niño, el jueves.

Unas horas después, en la inauguración de la Feria del Libro, Zabaleta dijo que «es posible que trabajemos» en un bono, aunque «no atado a la decisión que negoció la central obrera con el Gobierno Nacional». «Estamos cerrando un año en buenas condiciones económicas y financieras», afirmó.

Esto ocurrió apenas unas semanas después de que el bloque del FPV rechazara el bono que, por ordenanza, había intentado aprobar el bloque renovador, por una suma fija de 2000 pesos para los municipales. Una situación similar a la que ocurrió en Morón, donde el oficialismo frenó el proyecto sobre tablas, con la diferencia de que dos concejales massistas votaron con Cambiemos. Una de ellas referenciada en el secretario del Sindicato.

Hasta la semana pasada, ninguna voz oficial hablaba de la posibilidad de otorgar un bono en Morón. El propio jefe comunal, Ramiro Tagliaferro, decía casi al pasar en el programa Primer Plano (Cablevisión Oeste) que «con los números del municipio hoy no» hay plata para ese pago.

Sin embargo, fuentes del municipio y del sindicato aclararon a Un Medio que el tema recién se empezó a discutir. Un secretario lo admitió el viernes último y, ante la consulta, aceptó que habrá un bono de fin de año. «La semana pasada hablamos del convenio (colectivo de trabajo, que está en deuda) y esta semana vamos para ver el tema de la plata. Bono va a haber, pero habrá que discutir el número», confirmó Pablo Salvo, del STMM.

El caso de Ituzaingó, donde no hubo cambio de gestión, es todavía más complicado. El massismo pidió un bono de 2000 pesos pero «los veo muy mal», reconoció un concejal a este medio.

«Estamos haciendo el mayor esfuerzo para cumplir con los salarios de los trabajadores y los aguinaldos. En este caso, si tengo que contestar hoy, veo muy dificultosa la posibilidad de dar un bono de fin de año a los trabajadores», respondió Pablo Descalzo, presidente del Concejo Deliberante, el jueves pasado.

No es ninguna sorpresa, en una comuna con una deuda flotante superior a los $60 millones, que volvió a subir las tasas en julio para poder llegar a fin de año y que podría estar pagando el aguinaldo en cómodas cuotas. Final de ciclo de una administración que, para colmo, se lleva mal con Vidal, que financia su plan de bacheo.