Ituzaingó: La mujer de importante empresario apareció muerta e investigan si fue un crimen

La mujer del tesorero de UCIADI, el empresario gastronómico Omar Geraige, apareció muerta en su casa de Parque Leloir, Ituzaingó. La Fiscalía y la Policía, que investigan el hecho, creen que la víctima, identificada como María Teresa Valente, habría sido salvajemente atacada a golpes y asfixiada.

El macabro hallazgo se produjo en una finca situada en calle Gobernador Guillermo Udaondo al 3400, entre De los Baqueanos y De los Payadores.

La empleada doméstica que llegaba a la casa para trabajar encontró el cadáver de su patrona, recostado en uno de los costados de la pileta, por lo que de inmediato pidió ayuda a los gritos a los vecinos y llamó a la comisaría de la zona para contar lo sucedido.

Personal de la comisaría 3a.de Ituzaingó, en Las Cabañas, llegó pocos minutos después e intentó realizar algún tipo de tareas de reanimación, pero finalmente se determinó que la mujer ya estaba fallecida.

Los médicos forenses que revisaron el cadáver no observaron a simple vista ninguna lesión, no había desorden en la casa y no había ningún acceso forzado, por lo que la primera sospecha apuntó a una muerte natural y se instruyó un sumario por «averiguación causales de muerte».

Según lograron determinar los pesquisas, la mujer era separada hacía varios años y vivía con un hijo mayor de edad, quien la noche del viernes salió para ver a su novia y recién se enteró de lo sucedido a su madre la mañana siguiente. Su marido, Omar Geraige, es dueño de Punta Libre y Punta Leloir.

«No había nada que hiciera sospechar que allí se había producido un crimen», explicó a la agencia Télam la fuente consultada. Sin embargo, el resultado de la autopsia arrojó que el cadáver presentaba un desgarro en las carótidas compatibles con una asfixia mecánica, lo que provocó un vuelco en la investigación.

Los médicos determinaron además que la mujer presentaba alguna lesión en la parte interior de los labios, compatible con lesiones que le pudieron haber producido los dientes tras una fuerte presión exterior, como por ejemplo con una mano, y rasguños leves en otras partes del cuerpo.

Tras esos resultados, la fiscal de la causa María Laura Cristini, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción 2 de Ituzaingó, recaratuló el expediente por «homicidio» y ordenó una serie de medidas.

Los investigadores determinaron que la casa no cuenta con cámaras de seguridad, pero que existen algunas cámaras municipales que pudieron haber captado el movimiento de ingreso o salida de algún sospechoso.

En principio, el hijo de la víctima explicó que en principio no detectó ningún faltante en la casa, aunque los investigadores no descartaron la hipótesis de un homicidio en ocasión de robo.

Tampoco se hallaron signos de violencia ni en la casa ni en las puertas de acceso, lo que les hace suponer a los investigadores que la víctima conocía a su atacante o, al menos, lo dejó ingresar por voluntad propia a la casa.

Fuente: Télam