El bloque renovador de Morón estalló tras el pacto de no agresión entre Cambiemos y el FPV

El bloque del Frente Renovador de Morón desplegó un arsenal de chicanas y críticas al acuerdo surgido esta semana entre el oficialismo y el sabbatellismo, que incluyó no sólo la aprobación del Presupuesto y el aumento de tasas, sino también la transferencia de partidas de 2015 y 2016.

La sesión de hoy arrancó con el Concejo Dividido en dos. El segundo expediente trató una ampliación presupuestaria para el actual ejercicio, que salió aprobada por 19 a 5. Ayer, el massismo oficial había votado también en contra el aumento del 35% de las tasas y hoy haría lo propio con el Presupuesto.

El quinto expediente modificaba la «reestructuración de partidas» del Presupuesto 2016. En este caso el socialista Favio Martínez también votó en contra.

«Nos piden los ultra archi superpoderes para el Ejecutivo, para hacer con las partidas lo que quieran», indicó el jefe del bloque renovador, Jorge Laviuzza.

«Es un millón de veces peor que la emergencia económica», dijo. Y citó palabras del concejal y ex intendente Lucas Ghi, cuando dijo que el FR y Cambiemos estaban «cogobernando» Morón y tildaba la declaración emergencia como una «falta de respeto y un desprecio» a las facultades del HCD.

«Hemos criticado muchas veces en soledad los avances de un departamento sobre otro, pero no encuentro ningún superpoder acá. No sé qué considera Laviuzza qué es un superpoder. Nosotros no venimos a obstaculizar a la gestión», le contestó Hernán Sabbatella, jefe de bloque del FPV.

Cambiemos salió a defender «una herramienta de gestión» que también tuvo Lucas Ghi y que permite transferir recursos de una partida hacia otra, siempre y cuando luego lo homologue el HCD. Es lo que pasó con los expedientes aprobados hoy en el recinto. Pero la discusión no terminó allí.

Laviuzza advirtió que «estamos vaciándonos de facultades» y aseguró que la norma «viola la ley Orgánica», a tal punto que amenazó con ir a la Justicia.

«La delegación de facultades lo permite la LOM», insistió Sabbatella, aunque prometió «no votar ningún otro expediente si no nos dan la clave RAFAM».

En la primera mitad del año, había sido el massismo el que confiaba la «gobernabilidad» de Tagliaferro, que no tiene mayoría en el recinto. Es lo que recordó el sabbatellismo a Laviuzza, que en enero aprobó la «emergencia económica» que después cuestionó, aliado incluso a la bancada del FPV.

«Lo vamos a votar sin sushi en el medio, ni photoshop», ironizó Sabbatella, aludiendo a la reunión con parte del Gabinete de Mauricio Macri que se realizó la semana pasada en la casa de Sergio Massa y destrabó la reforma del impuesto a las Ganancias. En ese caso fue el FPV el que quedó colgado.

Lo mismo pasó con el presupuesto bonaerense. Pero el massismo salió a calificar a los concejales del FPV como «nuevos socios» del gobierno de Tagliaferro.

«No bastó con la aprobación de un terrible aumento del 35% en las Tasas Municipales votado ayer. En el mediodía de hoy, el kirchnerismo decidió acompañar sin reparos la votación de los superpoderes que le darán al Ejecutivo la posibilidad de hacer cambios de partidas -sin tener que pasar por el Concejo Deliberante y llamativamente, acompañaron la aprobación del Presupuesto 2017 sin ninguna objeción», comunicó después.

Ese enojo, para el oficialismo, no tiene mucho sentido. «Si intentan instalar que hubo un acuerdo espurio no entienden la política», explicaba hoy un funcionario del Ejecutivo. Ese enojo, en todo caso, no puede blanquearse tampoco del todo. Pero está claro que hubo un intercambio de figuritas.

Es que el bloque macrista terminó por aprobar en la sesión extraordinaria de esta mañana las transferencias de partidas de 2015. «No entiendo por qué le tienen que regalar 240 millones de pesos cuando tienen todos los elementos para mandarlos presos», se quejaba un massista por lo bajo.

Laviuzza expuso el acuerdo político al citar la exposición de la presidenta de bloque de Cambiemos, Analía Zappulla, de abril, cuando afirmó que «existía un desorden generalizado, un deficiente mecanismo en la registración de los bienes», por lo que este año se hicieron dos denuncias penales por el presunto desvío de fondos del Plan Nacer-Sumar y ACUMAR, por las que «están imputados los ex intendentes Lucas Ghi y Martín Sabbatella.

«No aprobaron la Rendición 2015 porque estaba todo mal, tenían que ir todos presos, y antes de que los jueces dispongan, nosotros vamos a aprobar esto. Esto es un despropósito. ¿O acá hay algo más?», se preguntó Laviuzza. Zappulla explicó que la aprobación de la transferencia de partidas era un pedido del Tribunal de Cuentas de la Provincia, que había solicitado la ordenanza tras un durísimo informe por las cuentas del 2015.o.

Zappulla también chicaneó al massismo por su nuevo solo de opositor. «Muchos hoy encuentran la verdadera vocación: show y animación», dijo.

«No es que votando esto vamos a levantar causas de los juzgados ni desdecirnos de lo que dijimos. Es importante aclarar que es un pedido que hace el Tribunal de Cuentas para subsanar una cuestión, que nos incluye en los cargos por los últimos 20 días, cuando cerramos el ejercicio», recalcó Zappulla. El sabbatellismo avaló todo lo actuado en 2015 y recordó que el massismo había votado en enero «una emergencia económica trucha».

Tal como había informado Un Medio hace algunas semanas, cuando publicó el informe del HTC sobre las cuentas del 2015, ésta era la mejor moneda de cambio que tenía para sacar adelante ordenanzas clave, ante un massismo cada vez más duro. Habrá que ver si le alcanza para el Metrobús.

Taxis

En la misma sesión extraordinaria de esta mañana, se aprobó la recomposición cuadro tarifario de los taxis. Se fijó la bajada de bandera en 28 pesos y $1.60 el kilómetro de recorrido. Un grupo de trabajadores se había acercado al recinto para presenciar el tratamiento. Se agradecieron mutuamente.

 

Bloque renovador

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