Organizaciones cortaron Ruta 4 a la altura de Acceso Oeste, por la Ley de Emergencia Social

Organizaciones ligadas al Movimiento Evita, Libres del SUR y la izquierda cortaron este mediodía la avenida Vergara (Ruta provincial 4) a la altura del Acceso Oeste, en reclamo de la aplicación de la Ley de Emergencia Social y por un aumento de los bolsones de comida para los centros barriales.

La protesta se dio en el marco de una jornada con 300 cortes pautados en todo el país, organizados entre la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular, Barrios de Pie y la CCC. En principio se debía respetar el paso del tránsito. Pero se cortaron ambas manos, tanto del lado de Morón, como del lado de Hurlingham, debajo de la Autopista.

Se montaron ollas populares y se reclamó, en entre otras cosas, «por encontrarse detenidos los programas de vivienda y la falta de mercadería hace más de un mes para los merenderos».

Además se protestó contra «los incrementos de los índices de pobreza y desocupación producto de una política de ajuste al pueblo y de condonar deudas a los empresarios, liberar la economía, quitar retenciones, tomar deuda externa, entre otras medidas antipopulares.

Pero el fondo de la medida estuvo en la aplicación de la Ley de Emergencia Social, que prevé la creación directa de puestos de trabajo, algo que se acordó con las organizaciones.

«Recién se reglamentó la semana pasada, cuando se votó en diciembre. Todo se demora y la realidad es que hay una situación social apretada. El reclamo es por la aplicación rápida de la Ley y el aumento de mercadería de los comedores barriales. Los últimos tres meses hubo incremento de niños y la comida no alcanza», explicó Sibila Botti, referente de Barrios de Pie, el partido de Humberto Tumini.

En diálogo con Estación Central (MPQuatro On Line), Botti se anticipó al congreso que Barrios realizará a fines de abril y a la presentación que se hará, en marzo, del índice de Salud Barrial.

«Acá en Morón la dificultad es que la atención primaria no es suficiente. En las salas no hay pediatras, no tenés un complemento», sostuvo la docente.

Mientras adhería al paro, Botti explició que «lo que más quiero es que los chicos vayan a las escuelas. Quiero dar clases. Pero también quiero llegar a fin de mes».

«Un profe tiene que trabajar 40 horas para juntar 10 mil pesos. Hay un retraso en el salario fuerte, que se siente a la hora de los ajustes. No es sólo una discusión salarial, sino que se necesita invertir en las escuelas, para que haya estufas y los chicos no vayan con cuatro camperas», concluyó.