La CGERA pide declarar la «emergencia productiva» y propone un plan especial de tasas

La Confederación General Empresaria de la República Argentina delegación Morón presentó hoy ante los bloques de concejales del FPV, el Frente Renovador y Socialista un proyecto que declara la emergencia productiva y comercial en el distrito y otorga varias ventajas tributarias a su sector.

La iniciativa del empresario K de Morón y líder de la CGERA local, Ariel Aguilar, «propone un Plan de Pagos Especial destinado a todos los emprendimientos productivos y comerciales radicados en este distrito y que tengan deudas municipales contraídas hasta el 1 de abril de 2017, con plazos de pagos de hasta 60 cuotas y exentos de intereses, multas y recargos», explicó Hernán Sabbatella.

«También establece que el Departamento Ejecutivo exima del pago de la Tasa por Inspección de Seguridad e Higiene a todo emprendimiento que contrate mano de obra moronense , adquiera materias primas, materiales e insumos de origen local y/o que se fabriquen en el Partido de Morón», agregó.

«Además, plantea descuentos en tasas por cantidad de puestos de trabajo efectivos, eximisiones por incorporaciones de vecinos y vecinas radicados en Morón, prioridad de las personas o empresas radicadas en Morón para las licitaciones y contrataciones que realice el Municipio, difusión de las facilidades, y la conformación de una mesa de trabajo», señaló el concejal.

Morón cuenta con más de 11.000 comercios y más de 1000 industrias. CGERA comenzó una encuesta para tratar de obtener un diagnóstico de la economía del distrito.

Hace dos días, la organización participó del acto de Declaración de la Emergencia PYME en San Martín, donde se anunciaron beneficios impositivos.

En este marco, Aguilar sostuvo que “como en cada uno de los territorios, desde CGERA seguimos trabajando en defensa de la producción y del trabajo”.

A fin de año, el mismo empresario había propuesto pagar los bonos a los trabajadores con una deducción del impuesto a las Ganancias.

Además estuvo al frente de varias movilizaciones, para entre otras cosas, impedir que se quiten subsidios a la luz y el gas de las fábricas y comercios.

La CGERA, en definitiva, es una representación político empresarial que se resiste a asumir los costos de la crisis y sueña con continuar un modelo que se agotó, aunque ahora, además de los subsidios a la burguesía, le reclama al Estado que reduzca impuestos.