HCD: La oposición aprobó la interpelación por el nuevo Servicio Alimentario Escolar en Morón

La oposición logró aprobar ayer el pedido de interpelación presentado por el bloque del FPV sobre del Servicio Alimentario Escolar, que pasó a manos del municipio por un convenio firmado con la Provincia a fines de enero. Hubo acusaciones, pero también argumentos que desecharon la «pirotecnia».

Sin los votos para frenar el pedido de interpelación al intendente (o a quien decida mandar al recinto dentro de los próximos 15 días), Cambiemos sólo pudo acertar en ciertas contradicciones en las que cayó el FPV, como ser la supuesta contratación de una «empresa fantasma» o que la comida llegaba en mal estado a las escuelas.

El tratamiento se volcó a favor de la oposición por 14 votos a 6, es decir más de los dos tercios que se necesitaban.

Estuvieron a favor el FPV, el PS y el Frente Renovador. Al macrismo le faltaba un concejal (no asumió todavía la reemplazante del renunciado Christian Salinas) y tampoco contó con la ayuda de la aliada bancada del Frente Renovador de los Trabajadores, que brilló por su ausencia.

El jefe de bloque K, Hernán Sabbatella, aseguró que el procedimiento por el cual la Municipalidad contrató a la empresa Equis Quince para proveer a los comedores escolares desde marzo «fue irregular». Y volvió a destacar que la coordinación del SAE estaba a cargo «de Leandro Tagliaferro», el hermano del Intendente.

«Que justamente Hernán Sabbatella hable del hermano del intendente llega a un grado de hipocrecía que da risa», le respondió la presidenta de la bancada macrista, Analía Zappulla, quien le recordó que la empresa en cuestión «está inscripta desde abril de 2015» y que por una cuestión de tiempo «se fragmentó la compra» para acelerar el proceso, luego de «de una consulta al Tribunal de Cuentas, que aconsejó hacerlo de esta manera, hasta que se pueda llamar a audiencia pública».

De todas formas, el sabbatellista Diego Spina se aferró a la letra chica del convenio y hasta dudó de la verosimilitud de la inscripción de la firma en cuestión. «Llamaron a una empresa de Capital que vende tachos de basura, y a los proveedores de Morón los echaron como perros», apuntó el edil.

Hubo acusaciones cruzadas por el estado de la comida, aunque con el correr de los minutos la «pirotecnia» que describía el oficialismo como un ardid de la oposición, pasaría a versiones mucho más creíbles de un servicio alimentario que este año recibió un aumento del 30% respecto de 2015.

Fueron los concejales Favio Martínez (socialista) y Virginia Veyga (concejal K y ex directora de Educación municipal) los que encarrilaron este debate.

«Por que pude ver hay escuelas a las que le llega la comida en exceso», afirmó el concejal vecino de Haedo, que venía de una recorrida por centros educativos.

«La relación de la Dirección con las escuelas no es la mejor. En algunos casos se ha devuelto carne envasada porque no gustaba el color», describió.

La descripción de Veyga fue muy distinta a la denuncia de su bloque. A esa altura no se dudaba de los alimentos, pero sí se dijo que no se estaban guardando en lugares adecuados. El problema, según este alegato, es que había empleados que «no estaban preparados» para el nuevo menú, al que Veyga calificó de «muy bueno» y elaborado «por especialistas». A su entender, el personal auxiliar de cada escuela «garantizan el control» de la comida.

Ahora todo llega envasado al vacío y con raciones para cada alumno. «Ahora los chicos comen carne en vez de fideos y toman leche en lugar de mate cocido», indicó el intendente el martes, en la apertura de sesiones. Veyga consideró que los empleados «no están acostumbrados a darles eso».

El drama hoy no sería la falta de comida en los comedores, sino que llega «en abundancia» y «se devuelve». «Hay directoras que no saben si es por cupo; y les dicen que es por matrícula». Que sobre y no que falta es una buena noticia, siempre y cuando se implemente bien el sistema y no se tenga que tirar lo que a muchos les falta. Hay una realidad: «Las escuelas no tienen lugares adecuados para guardar comida una semana», dijo Veyga.

Las cuestiones legales y técnicas volverán a discutirse en la interpelación. Mientras tanto hay cuestiones por corregir; y así aprovechar mejor los recursos.

Paro y no paro

La sesión comenzó con una declaración de repudio de la oposición, por el hecho de haberse convocado para un día de paro. «Obligaron a venir a los empleados», sostuvo Sabbatella. El principal gremio municipal no había adherido. Era de las pocas comunas de la zonaba que funcionó con normalidad.

El bloque massista sólo abrió la boca para tocar este tema, ayer. El gastronómico Domingo Bruno, vice 1° del HCD, cuestionó la «intolerancia del Gobierno» y contestó a las declaraciones de Mauricio Macri: «Las mafias están en los que matan de hambre a los trabajadores. No somos mafiosos».

Bruno también hizo hincapié en los comercios que abrían sus puertas, pese a la protesta de la CGT. Favio Martínez, comerciante de Haedo, le explicó que el sector «micropyme» y autónomo «tiene que abrir para pagar las cuentas».

Cambiemos pegó carteles en sus bancas: «#Yonoparo». Aunque el concejal Carlos Solía no había abierto su bazar «para no hacer venir a los empleados».