Afectuoso recibimiento del bloque PJ para García, el concejal que asumió por Cambiemos

El presidente del CAI, José Luis García, asumió hoy como concejal, cargo por el que fue electo en 2015 en la boleta de Cambiemos, y al que llega por la licencia que se pidió José Luis Sánchez, el ex prensa de la Tupac. Su arribo no despejó dudas sobre esa jugada, que podría implosionar el bloque.

Por empezar, García comunicó su asunción a traves de Twitter, donde no hizo ninguna alusión al bloque Cambiemos, aunque se sentó en ese sector del recinto. La foto que muestra es la de la jura, ante el titular del cuerpo, Pablo Descalzo.

«Es un orgullo sumarme al Concejo Deliberante», publicó, después de subir otras imágenes del HCD, junto a la «gente del club Ituzaingó».

Lejos de despejar las sospechas, también subió (no él, sino quien fue a sacar fotos y filmar) un video donde el concejal Juan Carlos Roumieux (FPV-PJ) le da una afectuosa bienvenida como «compañero», vecino y presidente del club más importante del distrito.

El concejal Julio Díaz, quien se quedó afuera de la lista de Cambiemos, escribió con tono poco conciliador: «Más allá de los revuelos político que generó esto y de las declaraciones desafortunadas de ciertos personajes de la política, es bueno dejar en claro que mi pensamiento esta por arriba de todo esto y veo la incorporación de Cacho como alguien de quien puedo aprender mucho».

Ayer, el edil había asegurado que la llegada de García sería en el marco del macrismo, a pesar de que el presidente de bloque, Gastón Di Castelnuevo, adviertió sobre una jugada para correrlo y que vuelva a tener mayoría el armado que en 2015 diseñara el martillero Osvaldo Marasco, quien fuera expulsado luego del PRO por vender la elección a intendente. El empresario ahora es precandidato a concejal por Cumplir.

Es notable la migración del empresario, que antes pasó como funcionario de Descalzo, jugó para Unión Pro y el Acuerdo Cívico; y ahora parece dispuesto a dividir el escaso voto randazzista, que va a las PASO con tres listas, con pocas chances de atravesar el piso. Una estrategia que se repite en todos los distritos donde el peronismo juega adentro de Unidad Ciudadana.