HCD de Morón: Cambiemos se agranda, el sabbatellismo mantiene y el massismo se achica

De mantenerse las diferencias de la última Primaria, el oficialismo de Morón se aseguraría el próximo domingo al menos 6 concejales, por lo que en diciembre se quedaría con la mitad del HCD. Del mismo modo, el sabbatellismo se conforma con mantener bancas. 1País perderá entre dos y tres.

A pesar de los cambios de nombres y de partidos, nadie ha logrado hegemonizar el recinto en los últimos cuatro años, después de una década de dominio sabbatellista. Fue en 2013 el año que marcó el declive del kirchnerismo y, por ende, del Nuevo Encuentro, que a partir de entonces se consolidó como representante K en el distrito, ya sea imponiendo su boleta en la Junta electoral, en una interna o yendo junto al PJ en la misma lista.

En 2013 y en 2015 el Nuevo Encuentro/ FPV fue segundo, alcanzando cuatro ediles en cada reparto. Es lo que pone en juego el domingo, y lo que aspira a recuperar. Como mucho, el sabbatellismo mantendrá un bloque de ocho, siempre y cuando el peronismo no lo rompa en busca de otros proyectos. Al menos le alcanzará para conformarse, como principal fuerza de la oposición. Cambiemos aspira a llegar al 50%  o a sacarles 20 de ventaja.

Si el macrismo repita la elección de agosto se asegurará la mayoría en el HCD, que hoy preside, pero no gobierna. Tendrá como mínimo el voto de desempate. Apenas pone en juego el domingo dos bancas, que llegaron por dos vías distintas: la de Hubo Legramanti, quien fue electo por el Frente Progresista ( y no renueva) y Vanesa Sosa, que entró por el Frente Renovador y seguramente renovará (va sexta en la boleta que armó el intendente).

El propio Ramiro Tagliaferro había ingresado al HCD en 2013, producto del acuerdo entre Massa y Macri. Al asumir la Intendencia, su lugar lo ocupó el massista Marcelo Díaz. Este último vence su mandato, al igual que Martín Marinucci y Jorge Laviuzza, el uno y el tres de la lista de 1País.

El massismo sumó este año el respaldo del socialista Favio Martínez, que sigue los pasos de Margarita Stolbizer y apoya su alianza, pero se va en diciembre. De todas formas ya había perdido a dos escaños propios, que armaron un bloque aparte asociados al oficialismo. También terminan mandato.

La alianza de Massa está obligada a por lo menos repetir la elección de agosto para no perder más concejales. Pone cuatro en juego, entre propios y aliados. Y renueva sólo dos. Eso si no cae en la polarización. Sandra Yametti (GEN), que va segunda, ya se quedó en la puerta dos veces (2013 y 2015).

Las otras dos fuerzas que compiten tienen que meter un batacazo para llegar al piso del 8.66% de los votos. Cumplir y el FIT anduvieron en 5 puntos en agosto. Si llegaran, le restaría concejales a los de arriba. Si el massismo no alcanzara uno o dos concejales, ese resto se lo llevaría el oficialismo. Como ocurre en las legislaturas, cada dos años se renueva la mitad del cuerpo deliberantivo. Tiene 24 bancas y se renueva de a doce escaños.