Cambiemos denunció más agresiones a sus sedes

Cambiemos denunció nuevos ataques en Hurlingham, a raíz de un nuevo episodio registrado esta madrugada en el local del funcionario nacional y concejal electo Lucas Delfino, en Roca 1316, en plena estación. Otro concejal contó hoy cómo en la campaña agredieron un puesto partidario.

“Hoy amanecimos con esta triste imagen. En Hurlingham los mismos vándalos de siempre siguen tratando de amedrentarnos y esto sólo refuerza nuestro compromiso. Es lamentable que ante la derrota reaccionen nuevamente con violencia en lugar de respetar la democracia y lo que los vecinos eligieron”, expresó desde las redes sociales el concejal electo del macrismo.

Desde su cuenta de Twiter, el intendente Juan Zabaleta condenó los hechos. “Repudio la agresión sobre el local del Concejal Electo @DelfinoLucasOK. La violencia no tiene lugar en la sociedad que queremos», escribió tras conocer el hecho.

Lo mismo hizo el concejal socialista Lautaro Aragón, quien publicó: “Repudio absoluto. En #Democracia no debemos aceptar este tipo de cosas”.

En diálogo con el programa Estación Central, el concejal de Cambiemos Alfredo Carrasco sostuvo que “subsisten grupos en Hurlingham que creen que las mafias, los escraches, la violencia siguen manejando el Conurbano y que no interpretaron el mensaje que dio la sociedad y que va en coincidencia con el mensaje que dio ayer nuestro presidente. La gente no quiere más esto”.

El de hoy es el tercer local de Cambiemos que resulta atacado. Anteriormente, previo a las Primarias, se habían producido hechos vandálicos contra sedes partidarias ubicadas en Félix Frías, Barrio Mitre, y en Vergara, en pleno centro de Villa Tesei.

En el primero de los locales, los ataques fueron dos, primero con pintadas agresivas hacia las imágenes de Delfino, la gobernadora María Eugenia Vidal y el presidente Mauricio Macri y, posteriormente, con un intento de incendio.

Carrasco prefirió la cautela al momento de establecer presuntas responsabilidades y destacó que funcionarios municipales se pusieron a disposición y ofrecieron las imágenes que puedan mostrar las cámaras. Aunque también contó que durante los días previos a la elección, desde un auto en el que «gritaban por Cristina arrojaron una llave cruz hacia un puesto de campaña, con el riesgo de pegarle a la gente, a chicos».