«La capacidad de entorpecer» las causas

La Justicia tiene sus tiempos y sus recovecos. Así lo muestran los casos de corrupción K. Hay ex funcionarios detenidos con prisión preventiva, mientras otros llegaron el libertad a juicio y continúan así aún con sentencia. Una de las querellas de la Tragedia de Once explicó la clave de esta cuestión.

La detención «sin juicio» ha sido la excusa perfecta del kirchnerismo para, incluso, levantar la bandera de los DDHH, en los casos que envuelven a Milagro Sala, Julio De Vido y Amado Boudou. La Justicia está facultada para detenerlos, pero no siempre es así. La regla parece a veces ser lo opuesto.

«Hay que revisar algunas cuestiones de la Justicia, porque se considera que una persona es inocente hasta que la Cámara no revise un fallo», indicó el abogado Leonardo Menguini, representante de un grupo de víctimas de Once tanto en el juicio de 2015 como en el que se le sigue a De Vido.

Recién en febrero la Cámara daría a conocer su veredicto sobre el fallo en primera instancia que condenó a los ex secretarios de Transporte Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi, además del presidente de TBA, a entre 8 y 6 años de prisión. Jaime no está preso por la sumatoria de causas y condenas, sino por la causa que investiga el juez Ercolini por la compra de trenes usados a España y Portugal. Por la cual también se detuvo a De Vido.

Esto que parece absolutamente subjetivo, hasta «persecutorio» a ojo del kirchnerismo duro, tiene su explicación técnica. «La detención de De Vido por Río Turbio y la compra de trenes chatarra tienen que ver con el control y el dominio que puede tener sobre prueba a producir», explicó Menguini.

«Una de las causales de la detención es la posible fuga, que no es el caso de De Vido. La otra es cuando puede entorpecer la causa. De Vido era presidente de una comisión en la Cámara y tiene muchos nombramientos en el Estado. No es el caso de Once, porque la prueba ya está producida. Eso explica por qué la causa más grave, que es la de Once, no está detenido. En las otras que se están instruyendo resulta necesario blindar la investigación. Nosotros pedimos la detención de Jaime, Schiavi y Cirigliano hace años. Ahora no tiene sentido. El delito está probado», apuntó.

«Hay un problema con la Justicia. Si la condena no está firme todavía hay presunción de inocencia. Pero ese es un problema del criterio de la Justicia Argentina que se utiliza a rajatabla. Se transformó en regla. Y la verdad es que no es así. Hay que ver caso por caso, pero es una regla que debería replantearse. Hay gente muy poderosa que alargan los procesos. De Vido está llegando a los 70 años y va a pedir domiciliaria», dijo el abogado.