Descalzo quiere aumentar la altura en el área central antes de que cambie el actual HCD

El gobierno de Ituzaingó le presentará este lunes a los concejales el proyecto de reforma de Código Urbano, que pretende aprobar antes del cambio del HCD. La intención es subir entre uno y dos pisos la altura en el área central, así como también reducir una cuadra la zona de exclusión.

A todo esto, la oposición (es decir, no los aliados de Descalzo) pidió una audiencia pública de manera urgente. Firmaron el proyecto Esteban Vallarino (PS), Nahuel Segovia (LdS), Ana Di Benedetto, Gastón Di Castelnuovo, Carolina López y Julio Díaz (Cambiemos).

Hay quienes se resisten a seguir subiendo la altura, algo que el propio hijo del intendente, Pablo Descalzo, actual presidente del HCD, ya adelantó. «El CPU tuvo algunas modificaciones que tienen que ver con el crecimiento de la altura, la limitación de las alturas y cuáles son las zonas en que su se va a poder construir en altura, dónde no se va a poder construir en altura, y limitaciones también en algún sector con respecto a la zonas industriales donde se ha achicado y acotado un poco, obviamente por pedido de los vecinos, fundamentalmente  en el sector de Villa León, y ampliando así la zona semi- industrial”, admitió a un portal.

Según detalló “serán 27 metros de altura más tres metros con algunos premios y algo más”, en el Nuevo Código, que durmió varios años luego de aprobarse la construcción en altura del área central y que viene a tratarse justo después de la derrota electoral del oficialismo. Si bien no tendrá la mayoría, Cambiemos ganó en octubre y avanzará en el Concejo Deliberante en diciembre.

El proyecto será explicado a las apuradas, hoy, en La Torcaza. Segovia ya adelantó que «no estoy de acuerdo en que se habiliten construcciones de más de siete pisos, es algo que va a seguir afeando la ciudad” y argumentó “si tenemos edificios de 8 y de 10 pisos creo que se perjudica también a los que invirtieron y los que vendieron terrenos con un precio, porque el terreno tiene un valor según el objetivo de construcción”.

En este marcó lanzó, “No hay reglas del juego claras para todos”, y elevó que coincide en los puntos que marcan que “sean edificios en torre,  y que se exija que haya un estacionamiento por cada departamento, tenemos que sesionar un CPU porque en la última sesión hemos visto que  fue un festival de vías de excepción, que ya no son excepciones son regla”.

Por su parte, Díaz sostuvo que “claramente te da la sensación que vamos a ser una ciudad dormitorio. Ahora si esa ciudad dormitorio es lo que va a equilibrar los gastos de un municipio porque hay mayor cantidad de gente, también va a llevar más deterioro de todo lo que es la Ciudad. Porque te lleva a un deterioro de asfalto, caos vehicular, va a  generar la necesidad de tener mayores escuelas, más seguridad, más todo, porque va haber más cantidad de gente”.

Por último, el socialista Vallarino, que termina mandato en diciembre, no sólo se mostró preocupado por el avanza de una reforma que estuvo «dormida» si no que acusó al inversionista Osvaldo Marasco, jefe político de los dos concejales que se dieron vuelta en Cambiemos (su hermano, Eugenio, y la cuñada, Mirta Tonelatto), de llevarle negocios al intendente en el Muinicipio.

«ES lo que nos llegó a nosotros. Así es cómo va a venir un hotel Hilton a Martín Fierro. Es una plusvalía inmobiliaria, que es cuando un particular se lleva la diferencia de valor de una tierra por el cambio normativa. Es plata que vemos pasar», apuntó hoy.