El PJ Bonaerense, dividido entre la interna K de diciembre o una apertura con intervención

Si bien se hizo un llamado a internas partidarias para el 17 de diciembre, el PJ bonaerense podría ser intervenido, lo cual no necesariamente es una mala noticia.  Un proceso de transición podría reincorporar a dirigentes que fueron afiliados por otras fuerzas menores durante los últimos años.

El pedido de intervención es liderado por el ex presidente Eduardo Duhalde, el último jefe que tuvo la estructura justicialista en la Provincia, pero tiene la resistencia del kirchnerismo y de los intendentes, que pretenden una convocatorai amplia, pero bajo mandatos que hoy están más que observados.

Hace rato que el PJ bonaerense vive fuera de la ley, utilizado sólo para fines electorales, opacado por el poder central que ejerció el kirchnerismo la última década. Así y todo todavía está copado por defensores de Cristina Kirchner, a tal punto que decidieron seguirla a su Unidad Ciudadana.

Esta esa la principal razón técnica por la cual se pide la intervención: Sus autoridades, que llamaron a internas, jugaron por fuera del PJ en la última elección. El partido le fue entragado el 20 de junio a Florencio Randazzo. Sin embargo, tanto Fernando Espinoza como los intendentes K siguen manejando los hilos del partido como si nada hubiera pasado. E intentan atraer a figuras de otros espacios para ampliar su base electoral también.

Así fue que el lunes, en Malvinas Argentinas, tres aspirantes a la conducción partidaria recibieron con los brazos abiertos al diputado electo de 1País Felipe Solá.

El propio jefe comunal de Merlo, Gustavo Menéndez, difundió una gacetilla en la que se presenta como candidato. Lo mismo Alberto Descalzo (Ituzaingó). «Sentimos todos desde las tripas que tenemos que transitar el camino de la unidad», apuntó Menéndez, acompañado por referentes territoriales de 24 distritos con pertenencia del PJ, Frente Renovador, Cumplir y El Movimiento Evita.

El diputado coincidió en  que hay “sentimientos de unidad en el peronismo”. Con respecto a las próximas elecciones partidarias, Menéndez afirmó que la mayoría piensa en confluir y buscar una lista de unidad para la renovación que permita “volver a enamorar a esos sectores que no supimos contener y que ha sido uno de los errores que hemos tenido”.

Sin embargo, no es tan sencilla la convocatoria. A las cuestiones técnicas, que debería definir la Justicia Electoral, hay otras cuestiones de tono politico: «Estoy dispuesto a competir, pero no se puede. Primero porque los únicos que quedaron en el partido son los K. Muchos nos fuimos a integrar otras fuerzas políticas. Por eso queremos que el partido se intervenga y se reabran las afiliaciones, para ir a elecciones el año próximo, en un tiempo prudencia», explicó a este medio un dirigente de la zona oeste, que ahora milita en el massismo y ya fue jefe del Consejo del PJ de Morón.

La mala elección de Sergio Massa, y ni hablar de Randazzo, podría acelerar una reunificación del peronismo bonaerense. Pero de nuevo aparece la figura de Cristina Kirchner como un muro de incontención. Acaso el cerco judicial sobre ella, su círculo íntimo y su Gabinete sugieran un corte definitivo.