Separan a un sacerdote del Colegio Solari, acusado de abuso por los padres de una nena

Un sacerdote del Colegio Monseñor Solari de Morón fue separado de su cargo después de que los padres de una nena de cuatro años lo denunciaran por haber abusado sexualmente de ella. El Obispado también lo alejó del «contacto con menores» y celebró el «protocolo preventivo».

Los indicios aparecieron hace un tiempo, cuando la menor empezó a decir en su casa que en la escuela «le pasaban cosas». A partir de entonces las preguntas de su familia se volvieron cada vez más insistentes hasta que la semana pasada logró poner en palabras los detalles suficientes para revelar el horror.

«La hacía poner en posiciones de perro, de perrito», detalló su papá. La nena señalaba entonces sus partes íntimas y, finalmente, les dio su nombre.

Se trataba del padre Guillermo, un religioso colombiano que entró a trabajar al colegio en enero y que, según trascendió ahora, tendría una hija en su país.

Acompañados por un grupo de padres de otros alumnos, se presentaron el jueves pasado en el establecimiento educativo para pedir respuestas y ante su reclamo, el director les comunicó que el acusado ya fue separado de su cargo.

«El Padre Guillermo ya no se encuentra acá para asegurar la integridad del resto de los chicos porque es una acusación muy seria que está a disposición de la justicia y dimos aviso a todos los organismos que corresponde para que comiencen a actuar», agregó el director, Ariel Fraile, a la prensa.

En tanto, este miércoles el vocero del Obispado de Morón salió a fijar posición «en relación a un sacerdote de la Congregación de Terciarios Capuchinos Amigonianos».

En principio, sostiene el comunicado de la Diócesis que el Colegio actuó «en cumplimiento del protocolo propio de su congregación» por el cual «el sacerdote ha sido apartado preventivamente de toda tarea pastoral en relación con menores».

«El obispado de Morón se ha comunicado con la familia de la víctima expresando su cercanía, disponibilidad y colaboración con los procesos judiciales a los que en su derecho la familia acude. Al mismo tiempo, se informa que se está llevando a cabo el protocolo para casos de abuso dispuesto por la Santa Sede y que en este caso debe aplicar la Congregación de Terciarios Capuchinos Amigonianos», reza el comunicado que firma el padre Martín Bernal.

Y cierra: «Como Iglesia de Morón repudiamos cualquier tipo de acto que agreda la integridad y dignidad de la persona, provenga de quién provenga, y lamentamos profundamente el dolor que atraviesa la familia. Asimismo, valoramos positivamente que las autoridades del colegio hayan actuado con prontitud, poniendo en primer lugar el cuidado de sus alumnos».

Es el mismo Obispado que ha salido a ratificar «el principio de inocencia» del todavía sacerdote Julio César Grassi, quien tiene una condena firme por abuso de menores agravado, por que la cumple 15 años de cárcel, por considerar que todavía quedan instancias de apelación, a la que ha recurrido la defensa del ex director de Felices los Niños. La causa fue elevada a la Corte Suprema, pero el cura espera por otros dos juicios más.