También se postergó debate por el BAPRO

La Legislatura bonaerense fue ayer centro de graves incidentes que se trasladaron desde la calle hasta el recinto de la Cámara de Diputados, el cual fue invadido por un grupo de manifestantes kirchneristas liderados por el intendente de Ensenada Mario Secco.

Fue en el marco de una tensa jornada legislativa convocada por Cambiemos para abordar el paquete de leyes leyes que envió a la Legislatgura y que incluye reformas en la estructura del Estado y previsionales.

Los proyectos generaron una fuerte reacción de gremios de trabajadores estatales, municipales y del Astillero Río Santiago, que movilizaron a las puertas de la Legislatura.

Mientras afuera se desarrollaban esos incidentes, en el recinto de Diputados legisladores del oficialismo y la oposición protagonizaron fuertes cruces en una sesión con ribetes escandalosos.

Los manifestantes rompieron la reja principal ubicada frente a la Plaza San Martín, se enfrentaron con la Policía y el personal de seguridad de las cámaras.

En ese marco, las fuerzas policiales hicieron disparos de postas de gomas, mientras efectivos del cuerpo de Caballería avanzaban con una carga por avenida 7 para dispersar a los trabajadores.
Según denunció ATE Provincia, unos 10 trabajadores resultaron heridos, por postas de gomas, entre ellos su secretario adjunto de ATE Provincia, Carlos Díaz.

Para evitar que se extiendan los incidentes, Cambiemos “dejó caer” el tratamiento del proyecto que más controversia generó, el que modifica la caja previsional de los trabajadores del Banco Provincia. Pese a contar con el número para aprobarlo, el oficialismo decidió postergar su abordaje para la sesión convocada el martes próximo.

Es que la iniciativa había generado el rechazo de gremios de estatales y municipales, que lo denunciaron como el primer paso hacia un reforma previsional integral en la Provincia.
La misma suerte corrió el proyecto que elimina beneficios jubilatorios para gobernador, vicegobernador y legisladores.
En tanto, por la noche, y en un trámite rápido y en medio de cruces y gritos entre el oficialismo y la oposición, la Cámara de Diputados y el Senado sancionaron parte de ese paquete de leyes.
En concreto, se convirtió en ley la reforma a la estructura de los ministerios, que fusiona áreas y secretarías, impulsada por Vidal con el objetivo de generar un ahorro de 600 millones de pesos en el Presupuesto 2018.
También se sancionò la prórroga a la emergencia en el ámbito del ministerio de Seguridad, la creación de un Sistema Estadístico Provincial y un proyecto que regula la obligatoriedad de la presentación de las declaraciones juradas para funcionarios del Ejecutivo, el Poder Legislativo y el Judicial.
Todos los proyectos se trataron en el marco de un clima tenso, que incluyó cruces e insultos entre legisladores del oficialismo y la oposición.
El conflicto fue, en rigor, una réplica de los incidentes que se desarrollaban por esas mismas horas en el Congreso de la Nación, En ese marco, el kirchnerismo bajó a la Cámara de Diputados de la Provincia con la intención de pedir que se suspenda la sesión y se apruebe un repudio al despliegue de fuerzas de seguridad y el operativo en la Ciudad de Buenos Aires que terminó con heridos y detenidos.
Pero Cambiemos, que contaba con el número de votos para sancionarlo, decidió avanzar con el tratamiento de la prórroga de la emergencia en seguridad. La reacción del kirchnerismo fue inmediata: gritos y acusaciones contra el oficialismo y el presidente del cuerpo, Manuel Mosca.
En ese marco, un grupo del bloque de Unidad Ciudadana y el diputado del Frente de Izquierda Guillermo Kane abandonaron el recinto e invitaron a sus pares a hacer lo mismo ante las noticias del operativo policial. “¡Están reprimiendo a trabajadores y compañeros, no podemos seguir sesionando!”, disparó el camporista Miguel Funes.
La escena terminó con la irrupción del intendente Secco y un grupo de manifestantes al recinto, que se convirtió en la imagen más representativa de una jornada escandalosa.
(El Día)