Ituzaingó: De la rosca con los dueños de los boliches al homenaje a los pibes de Cromañon

El gobierno de Ituzaingó despidió el año con un homenaje a las víctimas de Cromañón, una desgracia que ocurrió en otra jurisdicción y que se recuerda pocos meses después del espurio acuerdo que en la campaña hizo con los dueños de los boliches, para captar el «voto joven».

 

No es que el municipio haya vivido de lejos la tragedia en Once. Cecilia Roumieux, hija del actual secretario del HCD, Juan Carlos, y entonces empleada del Concejo Deliberante, perdió la vida al intentar salvar otras, aquella madrugada. El luto, como suele pasar en Argentina, le movió el piso a muchos, ante la falta de controles y el exacerbado intento de lucro. Ituzaingó se llamó por un tiempo a recapacitar.

Ayer, el municipio bautizó con el nombre “Los Pibes de Cromañon, Ceci y Luis» a la plaza ubicada en la calle General Martín Rodríguez y Venezuela.

Estuvieron el presidente del Concejo Deliberante Pablo Piana; y su antecesor, Pablo Descalzo, ahora Jefe de Gabinete de su propio padre en el Ejecutivo. Como así también el abogado y padre de una de las victimas José Iglesias y familiares de Cecilia Roumieux y Luis Zárate, fallecidos aquel 30 de diciembre de 2004.

La directora de Promoción de Derechos y Memoria, Aldana Ríos, afirmó que “para nosotros no es un acto más sino que es un acto de justicia. Ponerle el nombre de estos chicos va a hacer que todos recordemos a estas 194 familias que hoy tienen un lugar vacío en la mesa. Cromañón nos pasó a todos y nos duele a todos.”

Descalzo aseguró que “no fue una tragedia, sino una masacre que sucedió por la irresponsabilidad, impericia y complicidad del Estado». La frase no lo compromete en nada. La tragedia ocurrió en otra jurisdicción, como la picada de Haedo que terminó con la vida de dos chicos de Ituzaingó, en abril de 2015. El conductor recibió 9 años de cárcel. La familia fue patrocinada por un penalista muy cercano al intendente.

Distinta fue la actitud del municipio con la familia de Diego Aljanati, el chico atropellado por un patrullero a la salida de un boliche en Acceso Oeste. Su muerte, es cierto, obligó a suspender las matineé un tiempo, por la presión de familiares, vecinos y algo de la oposición local.

Con la asesina libre y el caso ya en el olvido, el descalcismo no tuvo reparos en acudir al sector bolichero para intentar el voto joven en las elecciones.

 

Club Leloir: Protestas por Diego Aljanati

Club Leloir: Protestas por Diego Aljanati

Al principio, la bizarra campaña de Club Leloir, Bahiano y Nina, fue desmentida por el entonces primer candidato a concejal de Unidad Ciudadana, Pablo Piana.

Sin embargo, un audio lo mandó al frente: confirmó que la reunión y el acuerdo existió. El funcionario le pidió «una mano» para la campaña, a cambio de favorecer al sector.

“Me comprometo a darles una mano, pero para eso necesito que me den una mano. Necesito que el domingo que viene me vengan a compañar, me voten, hablen con sus amigos, vecinos y parientes. Voy a seguir defendiendo estos emprendimientos, vaya como me vaya”, afirmó en Club Leloir, unas semanas antes de las elecciones de octubre.

Esa «mano» existió, aunque no alcanzó. El escándalo no fue tan grande como hubiera merecido. Pueden seguir lucrando con la desgracia (ajena).