Trasladan e indagarán a los cabecillas del motín en una comisaría de Merlo, que dejó un herido

Un detenido en una comisaría de Merlo resultó herido durante un motín protagonizado por los presos alojados en esa dependencia, a raíz del ingreso de otro con quien no querían compartir la celda. Finalmente la revuelta fue controlada. Y ya trasladaron a los siete cabecillas.

El incidente comenzó pasadas las 23 horas del jueves e en la Comisaría 3° de Merlo, ubicada en José de San Martín 2993 de Parque San Martín, luego de una pelea entre varios detenidos por el ingreso de otro al que no querían en el lugar.

Los siete presuntos cabecillas del motín en la comisaría 3° de Merlo ya fueron identificados y después de ser indagados por los delitos de privación ilegítima de la libertad y extorsión serán trasladados a una unidad del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB). Los informantes identificaron a los presuntos cabecillas como Ezequiel Alderete, Leonardo Biondo, Germán Segovia, Joel Mendoza, Darío Casimiro, Sandro Brandan y Víctor Hugo Candia.

Según informó la agencia de noticias Télam, tras finalizar la revuelta, la fiscal de Morón Valeria Courtade dispuso que los siete supuestos líderes sean llevados a su despacho, donde los indagará por los delitos de privación ilegítima de la libertad y extorsión, dijeron los voceros.

Según fuentes policiales, Alderete, estaba detenido desde junio último por robo agravado; Biondo está imputado del delito de tenencia ilegal de estupefacientes;Segovia, detenido por robo agravado; Mendoza, acusado de robo calificado; Casimiro, preso por el delito de robo agravado; Brandan, acusado del mismo delito, y Candia, preso por tenencia ilegal de estupefacientes.

En la comisaría 3° de Merlo, situada en la localidad de Parque San Martín, hasta anoche había 29 presos alojados en los calabozos.

Según informó el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) la dependencia policial estaba clausurada por orden judicial. Y agregó: «La Cámara Contencioso Administrativa de La Plata ordenó al gobierno provincial suspender cautelarmente 642/14, que permitía el alojamiento de detenidos en comisarías inhabilitadas, hasta tanto se resuelva el pedido de los organismos derechos humanos para que se declare su inconstitucionalidad. el tribunal fue más allá de lo que había planteado el juzgado de primera instancia, y también ordenó que se realice un plan para lograr la transferencia progresiva de detenidos a las cárceles y la prohibición de nuevos ingresos a las dependencias policiales».

Fuentes del Ministerio de Seguridad desmintieron que la seccional policial estuviese clausurada. Los informantes sostuvieron que no existe ninguna restricción sobre la dependencia citada.

«No surgen antecedentes de clausura ni por manda judicial ni ministerial», se explicó en un comunicado oficial.

La revuelta comenzó anoche después de las después de de una pelea entre varios detenidos por el ingreso de otro al que no querían en el lugar. «Detenidos que se encontraban exaltados golpearon al interno Enrique Arévalo, apresados por robo agravado por el uso de armas», explicaron fuentes policiales. El hombre golpeado fue trasladado al hospital Héroes de Malvinas.

De acuerdo a lo que pudo reconstruir la pesquisa hasta el momento, todo se se inició una pelea entre presos cuando un grupo se opuso al alojamiento en esa dependencia de un detenido que aparentemente le había robado el celular a un familiar de otro que estaba alojado allí. Fuentes judiciales y policiales informaron a Télam que el preso herido fue atacado a golpes e inmovilizado contra la reja de una celda.

Lo obligaron a llamar a su padre para que llevara al lugar dos mil pesos como condición de no seguir atacándolo.

Tras recibir las llamadas, el padre del detenido radicó una denuncia en la subcomisaría de Matera, en la que aseguró que había recibido al menos diez llamadas telefónicas de su hijo, en las que le dijo: «Pa, tenés que conseguir dos mil pesos acá para la ranchada de los pibes».

Fuentes policiales dijeron que, según esa denuncia, cuando él respondió que no tenía ese dinero, un preso agarró el teléfono y le dijo: «Yo se quién es usted, tiene un local comercial, repara motores y vende caños, consiga la plata ya, la trae porque está en juego la vida de su hijo».

La denuncia dio inicio a la intervención de la fiscalía 4 de Morón, a cargo de Valeria Courtade, quien ordenó al Grupo Halcón de la Policía bonaerense iniciar una negociación con los amotinados y procurar su entrega.

Mientras tanto, los presos comenzaron a reclamar por las malas condiciones en las que se encuentran detenidos y aseguraron que están hacinados, ya que son 26 detenidos en un lugar que sólo tiene capacidad para 14. En diálogo telefónico con el canal C5N, uno de los presos que se identificó como Fausto denunció que «la comisaría está muy poblada de presos y que hay detenidos hasta en los baños»

«No tenemos arma blanca. Nosotros acá pasamos hambre y no tenemos luz. La gorra (en referencia a la policía) está tirando balas de goma a todos. Somos 26 ‘pintas’ (presos) en tres celdas y nos tiraron una tarima de madera para dormir. Acá en la comisaría esta todo mal, cada vez que viene nuestra familia la tratan como perros y nosotros somos presos y tenemos derecho como presos», expresó Fausto.