Subastan los últimos objetos de Felices los Niños

La Fundación Felices los Niños, que administraba Julio C. Grassi, subastó hoy los últimos objetos de su sede de Hurlingham, que van desde la cruz hasta vagones de ferrocarril, por un monto de $1.700.000, intimada por el Ministerio de Justicia bonaerense por deudas al fisco.

La subasta, realizada en el Hotel Castelar de la ciudad de Buenos Aires, consistió en la venta de 122 lotes, entre los que había una casa premodelada, tres órganos, jarrones, vasijas, cinco vagones antiguos de ferrocarril, seis contenedores marítimos, ventiladores, lavadoras industriales, galpones de chapa y diez camas.

«Se llegó a la subasta porque la Fundación está en proceso de liquidación por no haber cumplido con las obligaciones frente a la Dirección de Personas Jurídicas de la Provincia. Esencialmente, no cumplió con la presentación de balances y no rindió cuentas de su actividad», explicó a Télam la interventora de Felices los Niños, Paula Expósito.

El organismo tenía «muchos pasivos», detalló Expósito, ya que «acarrea deudas por unos 100 millones de pesos con la AFIP, tiene alrededor de 450 juicios laborales y desde 2008 no presenta los balances ni rindió cuentas de los 18 millones de pesos que la Provincia le entregó por año». Por eso, a mediados de diciembre de 2017 la Justicia decidió cerrar definitivamente el lugar y trasladar a los 52 chicos que se alojaban allí a casas de sus familias y otros hogares.

«En reiteradas ocasiones se intimó para que se presente la documentación. El último balance es de 2008, pese a que se les dio tiempo para que cumplan», aseguró Expósito. «Hoy se vendieron los bienes muebles mediante una subasta pública para darle transparencia, y más adelante se venderán los inmuebles», aclaró la abogada sobre las varias edificaciones y terrenos que tiene la ONG en Flores, Monserrat y en localidades del Conurbano.

Realizada por la empresa Adrián Mercado, la venta convocó a decenas de interesados, que se acercaron en persona o compraron por Internet. «Siempre vengo a las subastas. No vine por nada en particular, sino a ver qué hay», comentó a Télam Manuel, quien aseguró que su presencia allí «nada tiene que ver con el tema Grassi». Por su parte Víctor señaló que «casi siempre va a las subastas públicas y remates de todo tipo» y precisó que concurrió al hotel, ubicado en Avenida de Mayo 1152, «por los órganos, para comparar precios». «Hay muchas cosas, mucha variedad. Hay objetos muy interesantes que se pueden sacar a buen precio», afirmó María.

El cura Grassi fue el titular de Felices los Niños hasta que en 2002 fue denunciado por abuso sexual. En 2009 fue condenado a 15 años de prisión por «abuso reiterado y corrupción de menores». En marzo de 2017 la Corte Suprema ratificó la condena, por lo que Grassi continúa preso en Campana. No obstante, en noviembre de ese año recibió el beneficio del 2×1, y saldrá en libertad en 2026.

(Télam)