Mientras los intendentes aprovechan el revalúo inmobiliario, el F. Renovador demanda vetarlo

El revalúo en el impuesto inmobiliario desató todo tipo de especulaciones en el mundo político. Mientras algunos intendentes apostaron, como en Hurlingham, a aplicarlo sin tope sobre las tasas, el Frente 1País salió con una accidentada campaña en las redes y pide rever la medida.

«Solicitamos a la gobernadora revea su decisión y dé marcha atrás en la aplicación del revalúo inmobiliario, porque los bonaerenses no pueden seguir soportando estos aumentos», expresó el presidente del bloque de diputados provinciales del FR Rubén Eslaiman, hermano del kirchnerista concejal de Hurlingham, Rubén.

Ayer, en su cuenta de Twitter, el legislador había replicado, como buena parte de la dirigencia massista, una serie de consignas sobre el ajuste en el impuesto inmobiliario. Algunos de esos tuits cuestionan el aumento del ITI (impuesto a la compra venta de inmuebles), que ya venía del año pasado, o a la cantidad de personas que, con una valuación fiscal más cercana a la realidad, caerán bajo la ley de Bienes Personales.

Sin embargo, otras placas que denunciaban aumentos de hasta un 255% en el inmobiliario de ARBA fueron eliminados de las redes esta mañana.

La reforma tributaria del gobierno de Vidal había aplicado subas con topes que van del 40 al 75%, en un revalúo que se debió haber hecho en 2015, pero por razones electorales el gobierno de Daniel Scioli decidió no apegarse a la ley. En promedio, el aumento daría un 56%.

La revaluación fiscal tendrá un impacto sensible en la recaudación, ya que hasta diciembre, por ejemplo, un inmueble en El Palomar con una superficie edificada de 174 m2 contaba con una valuación fiscal de 260.000 pesos. Desde este mes, para ARBA la cotización de ese bien es casi 10 veces mayor, de 2.000.000 pesos.

Esto mismo impactará en las arcas municipales en aquellas administraciones que tomen los nuevos valores. Morón puso un tope del 50% de aumento. En Hurlingham, la TSG se disparó por encima del 100%. Depende de la diferencia entre la vieja y la nueva valuación de cada inmueble.

Se calcula que 4.867.000 viviendas y comercios sufrieron una revalorización fiscal durante este mes, y 1.700.000 terrenos. Pagarán más aquellas propiedades que tengan un mayor valor.

Las primeras boletas de pago comenzaron a llegar la semana pasada.

El tope de suba para el impuesto inmobiliario para viviendas cuya valuación no supera los $2.500.000 es del 60%, las viviendas cuyo valor supera esa cifra tendrán un tope del 75%. Por su lado, aquellas entre $1.088.000 y $587.000 sufrirán un aumento de hasta el 50%. Las que tengan una valuación fiscal inferior a $587.000 tendrán un aumento no mayor al 40% en las cuotas del impuesto.