Operativo limpieza en la casa del «acumulador» de El Palomar

La Municipalidad de Morón comenzó a limpiar esta mañana la montaña de basura que un hombre de El Palomar guardaba hasta en su vereda, mientras sus vecinos aguardan que la Justicia interceda para proceder en el interior de su casa. Denuncian malos olores y riesgo sanitario.

La casa en cuestión es la de Jorge Ramos, y está ubicada en la calle Guaraní, a metros del Acceso Oeste. La situación del hombre y del barrio viene de hace unos 13 años. El estado de abandono y la acumulación de basura puede verse en el Google Maps. Ayer, el tema fue furor en los canales de noticias. Telefé, Canal 9, América, Canal 13 y C5N fueron algunos de los medios que pasaron para ocuparse de las denuncias.

En la casa y en la calle se observaban bolsas de residuos, plásticos, metales, maderas, telas, botellas e inclusive carcasas de televisores componían la montaña de basura. Jorge padecería del síndrome de Diógenes, la obsesión por acumular cosas. Se cruzó con vecinos y periodistas.

«La pasamos muy mal. Yo necesito mi vereda. No puede venir nadie a mi casa porque no pueden estacionar el auto», señaló a TN una vecina de la calle Guaraní, entre Serapio Villegas y colectora. «Hace años que usted moleta», le increpó un hombre a Jorge, ante las cámaras.

El acusado contó que le quisieron quemar la casa y culpó al Gobierno de Macri por el ataque mediático. «Antes me ayudaban, ahora no», disparó. Pero las denuncias datan de hace varios años. Hasta se tocó el tema en más de una reunión con el Defensor del Pueblo, ahora ausente.

Según contaron los vecinos, ofrecieron darle ayuda, porque entienden que tendría una enfermedad mental. «Se enoja porque dice que no lo dejamos trabajar y que somos una mafia. Tiene un delirio y defiende lo suyo», relató una mujer ayer. La propiedad era de los papás, pero le quedó a él porque es hijo único. «Me siento sola y abandonada. Vivir así es vivir con miedo, angustia y contaminación», expresó la vecina.

Ante los medios, Jorge se mostró entre abrumado y molesto. Por momentos lúcidos, en otro más violento, en un estado de enajenación metal.

El hombre negó que haya ratas y dijo trabajar de cartonero. En las redes hubo críticos y defensores. «Vecinos de mierda, Jorge es un crack», lo defendió un twittero. Otros se preguntaban que pasará con sus tres perros. «Jorge trae basura de afuera, pero también le llevaban. Viene gente con camionetas a dejarle basura creyendo que le hacen un favor. Hay otros que lo usan de vaciadero», aseguró un vecino.

Con semejante repercusión mecánica, hoy llegaron camiones y una pala mecánica para limpiar el lugar. A esa hora Jorge no estaba en su casa.