Un Carvanal con cacheos, alcohol y peleas

Los festejos por el Carnaval que organizó el municipio en el polideportivo La Torcaza tuvo todos los condimentos: comparsas, shows musicales y multitudes. Una feria gastronómica que proporcionaba alcohol a pibes que se enfrentaban a puño limpio. Y un negocio de espuma.

La gestión Descalzo se promocionó de lo lindo durante el fin de semana largo. El autobombo permanente no es una figura, fue literal. Los funcionarios desfilaron por el escenario junto a los artistas invitados. El gran cierre estuvo a cargo de Cuarteto Algarabía y el Grupo Volcán.

En el último día de carnaval, se presentaron la Comparsa «Los Salta», Candome Itu Xango, Comparsa Samba Bonito, Comparsa Los Galanes de Morón, Ensambles de la Escuela Municipal de Música Popular y Zumba y el Ballet de Bachata del Centro de Desarrollo Social San Alberto.

El playón de deportes fue ideal para ese paseo. A los costados se habían montado carpas de la feria gastronómica. Una suerte de copia de las feria de las colectividades que desarrolló el sabbatellismo en Morón. El lunes, el cierre musical estuvo a cargo de Roman El Original y Alé.

Hasta ahí todo bien. El problema es que la organización se vio desbordada. La mezcla ayudó al caos. Al caer la noche empezaban con los recitales. Una larga cola de varones y mujeres (divididos en dos grupos) aguardaba ingresar ayer al predio, por la esquina de Brandsen y Pringles.

En un momento el ingreso se cortó: «No dejen pasar más gente que adentro se están matando», ordenó una agente municipal. Al rato se prosiguió.

Adentro del predio, la combinación de alcohol, barras y grupos barriales enfrentados generó alborotos previsibles. En Morón, la Feria se convoca en la Plaza Central. No hay violencia ni necesidad de cerrar el predio. Ayer en la fila de varones había «cacheos». Y no se discriminaba entre hombres y niños. Las madres debían dejar a sus hijos en la otra fila, esperando no perderlos por el camino en medio del caos.

Los organizadores no paraban de ser nombrados por los locutores y se sacaban fotos con las ¿figuras? contratadas. Afuera y adentro se vendía espuma. 50 pesos el pomo. 100% de ganancia. El negocio lo manejaban pibes con la camiseta de Ituzaingó. Al menos la venta al público.