Una marcha a la medida de las promesas (incumplidas) de Descalzo

El intendente de Ituzaingó, Alberto Descalzo, encabezó ayer una marcha con «abrazo» simbólico al edificio donde el PAMI empezó a construir, allá por 2013, el Hospital del Bicentenario. Paradojas: pidió hacerse cargo de la obra que inauguró falsamente en octubre de 2015 y no hubo quejas de los jubilados que ubicó al frente de la protesta por el patético servicio sanitario que ofrece el municipio desde siempre.

«Nosotros queremos hacernos cargo del Nuevo Hospital. La gente de Ituzaingó y el municipio se quiere hacer cargo. Si ellos no se animan, que nos den el edificio a nosotros. Estamos dispuestos a abrir la guardia por lo menos para que tengan salud nuestros abuelos y la familia de Ituzaingó en general», sostuvo el funcionario.

Sus intenciones no son novedad. Cuando la obra se anunció en 2008 nadie quería ponerle el gancho a un acuerdo con la Provincia, porque se sabía que el PAMI no iba a administrar ese nosocomio y que estaba invirtiendo recursos de un ente autárquico para otra jurisdicción.

El acuerdo PAMI-Municipio, firmado entre Descalzo y el multiprocesado Luciano Di Césare rayaba la ilegalidad. Sin embargo, se avanzó en la parte edilicia sin futuro cierto. En teoría, habría una administración tripartita. Con Daniel Scioli como gobernador y candidato a presidente de la Nación, el gobierno local insistió en mudar la guardia del hospitalito de Brandsen (venido abajo desde el anuncio del nuevo proyecto y reducido a una «Sala de Atención Primaria» según una ordenanza de 2009) a la calle Roca. En octubre de 2015 se hizo una función para el público propio y la prensa, en donde no se inauguró nada. De hecho, el proyecto quedó allí paralizado hasta el presente.

«No dijeron que la obra empezaba en diciembre. Y ahora que la empieza la Provincia de Buenos Aires. Por eso queremos ver al Ministro de Salud Bonaerense, Andrés Scarsi; y al Ministro de Infraestructura, Roberto Gigante. Necesitamos saber cuándo empiezan por durante estos dos años la salud de Ituzaingó se vio estancada con una obra que esta terminada en un 95 %», agregó el jefe comunal.

La cita se repite hace dos años, pero es falsa. Reuniones hubo. La Provincia ofreció hacerse cargo del sistema de ambulancia, bajando al municipio 7 ambulancias del plan SAME. Descalzo se lo negó y prefiere seguir pagándole millones a la empresa Salud Protegida, por un servicio deficitario. El contrato es secreto. Hay quienes sospechan de que existe alguna relación comercial entre el intendente y la firma privada.

Por otro lado, tampoco es cierto que la obra está en un 95% terminada. El PAMI avanzó en gestiones, pero tuvo cambio de autoridades  y tampoco quiere invertir en una obra que no tiene un administrador. La Provincia no tiene el proyecto como prioridad. Priorizó reparar las guardias de los nosocomios que ya tiene bajo su órbita.

«Estamos haciendo las gestiones por vía institucional para poder llegar a buen término con la finalización del Hospital de Ituzaingó», indicó ayer el ex delegado del PAMI de Ituzaingó y actual vicepresidente del HCD, Gabriel Pozzuto.

«Creo que, como esta movilización es a nivel local, también, tendríamos que hablar de la salud a nivel local. En nuestra última campaña venimos diciendo que hace 22 años que no se invierte en salud dentro del Municipio. Eso me parece muy grave. Es lo mismo que el tema en SAME Provincia. Eso, también, sería una respuesta a los vecinos para que puedan darle un servicio de calidad en cuanto al traslado en caso de una emergencia médica”, aseguró el concejal de Cambiemos.

La falta de una maternidad y de salud de alta complejidad en el distrito es histórica. Desde su asunción en 1995, Descalzo vendió un hospital que nunca pudo ofrecer, mientras otras comunas vecinas como Hurlingham sí crecieron en ese sentido. El primer proyecto se situó en La Torcaza, sin suerte. El segundo en José María Paz y Pringles. Fue puro Humo. Finalmente en 2003 el Municipio pagó el predio de Brandsen y Rocate en un rema judicial y puso junto al entonces gobernador, Felipe Solá, la piedra fundacional.

En la campaña de 2005 el intendente le echó en cara a Solá, en un acto partidario, por la inexistente obra. El ex Presidente Néstor Kirchner se comprometió a financiar el equipamiento. No pasó nada. Hasta que la pelea por las retenciones, en 2008, dispararon un anuncio de construcción de 9 hospitales nacionales del PAMI. Sólo se terminaron dos. No son del PAMI. En 2015, antes de dejar la mando, Cristina Kirchner afirmó desde el Hospital Posadas que la obra era para el Municipio. Antes, como ahora, se busca quién se hace cargo.

Descalzo, el hombre que en 23 años no pudo ofrecer un hospital como la gente, ahora presiona. La pelota, ahora, está del lado de Macri y Vidal.

Sergio Cassinoti, Director Ejecutivo de Pami, enuna recorrida por el interior del Hospital, en septiembre pasado.