Castelar Sur: Marcha y escrache al represor que violó la prisión domiciliaria

Organismos de DDHH y organizaciones políticas marcharon esta tarde en Castelar Sur en contra de la prisión domiciliaria del represor condenado a perpetua por delitos de lesa humanidad Carlos Hidalgo Garzón, a quien escracharon por las versiones sobre la violación de condena.

Según denunció Abuelas de Plaza de Mayo, el represor incumplió la restricción impuesta en reiteradas oportunidades y se pasea por el barrio.

La marcha fue convocada por el sabbatellismo, Movimiento Evita y Libres del Sur (acaban de conformar una alianza en Diputados) y organismos como Asociación Seré, Familiares de Desaparecidos e HIJOS. También estuvo la madre de Plaza de Mayo (Línea Fundadora) Nora Cortiñas.

«Desde el bloque de concejales de Unidad Ciudadana expresamos nuestro profundo repudio y presentamos un proyecto para declararlo persona no grata. También solicitamos que el Tribunal Oral Nº 1 de San Martín revoque de manera inmediata el beneficio otorgado a este genocida», señaló el concejal Hernán Sabbatella.

«Es inadmisible que nuestros vecinos y vecinas convivan en el barrio con quien fue parte de la historia más oscura de nuestro país. Por ese motivo exigimos cárcel común y efectiva para todos los condenados por delitos de lesa humanidad», el concejal K.

Garzón accedió al beneficio por un fallo de la Sala III de la Cámara de Casación Penal del 22 de diciembre pasado, y el 10 de enero se trasladó a su casa de Castelar. Sólo dos días después, violó la domiciliaria: el Programa de Asistencia para Personas Bajo Vigilancia Electrónica informó la salida sin autorización judicial los días 12 y 15 de enero. Además, antes de ir a prisión, en el año 2013, ya había violado la domiciliaria.

A eso se sumó otro hecho que en Abuelas de Plaza de Mayo se enteraron por las noticias: Garzón sufrió un robo el 2 de febrero en el domicilio donde purga su condena y en la denuncia que radicó en la comisaría de Castelar dejó asentado que los ladrones se llevaron $200.000, además de una escopeta y una pistola. Denunció por mail el hecho ante la Justicia pero omitió ante el juzgado el dato de las armas.

Abuelas pidió la revocatoria en el Tribunal Oral en lo Federal N° 1 de La Plata, donde el represor fue condenado a perpetua en 2014 por los crímenes de La Cacha, y en el Juzgado Federal N° 1, de Ernesto Krepak, donde está acusado por los crímenes del centro clandestino que funcionó en la Comisaría 8va. Además, presentó una nota al TOF 1 de San Martín para que se haga efectiva la prisión por la apropiación de Catalina -que quedó firme en Casación- y comience a ejecutarse la pena de quince años a la que fue condenado en 2013.