El Gobierno «reorienta» el secundario para adultos pero hay resistencia

El gobierno bonaerense salió a explicar por qué avanzó con el cierre de bachilleratos para adultos, una medida que generó un nuevo foco de conflicto con los docentes y sumó reclamos del arco opositor. El argumento radica en que esos cursos van a ser reemplazados por «escuelas juveniles», para adolescentes, mientras que los adultos van a poder terminar sus estudios secundarios en los CENS o por el Plan FINES.

Esto que, viene generando protestas, fue rechazado ayer por el Frente Gremial Docente, que ayer denunció que unos 90 mil niños y jóvenes «se han quedado sin un banco» en jardines de infantes y en los bachilleratos de adultos. El reclamo le pega a otro de los argumentos del gobierno de María Eugenia Vidal, que este año anunció la construcción de jardines y la ampliación de los comedores escolares, su prioridad.

Junto a sus pares de la Feb, Udocba y Sadop, la secretaria adjunta del Suteba, María Laura Torre, expresó que el FUD «está realizando actividades en todos los distritos para visibilizar el cierre de la inscripción a primer año en los bachilleratos de adultos».

En tanto, esa medida «implica la pérdida del trabajo para 363 docentes», añadió la dirigente gremial.

La Dirección General de Escuelas decidió, sobre el inicio de clases, cerrar la inscripción a los primeros años de los bachilleratos de adultos. En esos espacios físicos funcionarán, en turno vespertino o nocturno, las denominadas «escuelas secundarias juveniles», destinadas a chicos de 15 a 17 años que no pueden cursar de mañana o de tarde.

Los adultos podrán continuar en el tantas veces criticado Plan Fines o en los Cens, de modo presencial o a distancia.

Para el subsecretario de Educación de la Provincia, Sergio Siciliano, ello implica que los estudiantes de más de 18 tendrán «más opciones». Asimismo destacó que «la educación obligatoria es hasta los 18».

El tema pasó de la prensa platense y local al diario Clarín, donde fuentes de la Educación provincial salieron a negar que se trate de un cierre, y al mismo tiempo afirmar que existe una resolución que busca «reorientar la oferta pedagógica».

Explicaron (tarde) que el cambio consiste, principalmente, en separar a los estudiantes que tienen menos de 18 años de aquellos que tienen más de 18.

Es que hasta ahora a los «bachilleratos para adultos» van alumnos de todas las edades, desde los 14 años en adelante. Así, hay cursos en los que conviven chicos de 15, por ejemplo, con adultos de más de 50.

Es una modalidad con menos exigencia que la secundaria tradicional. Dura 3 años y son 1.200 horas de clase frente a los 5 años y 3.600 horas de la escuela media convencional.

«Las ventajas pedagógicas de ordenarlos de esta manera son irrefutables. Ahora, los mayores de 18 estudiarán con profesores para adultos y métodos de enseñanza para adultos. Mientras que los menores de 18 deberán ir a una secundaria común, que tendrá aulas de aceleración de los aprendizajes, tutores y otras herramientas para apoyar a los chicos que hayan dejado el colegio. Estudiarán con un plan de estudio tradicional de secundaria y con profesores y compañeros que son de la secundaria», agregaron las fuentes.