El kirchnerismo quiere derogar aumento de tasas, pero sólo en Morón

A pesar de las protestas que generó aumento de tarifas en Hurlingham y Merlo, donde sus intendentes aprovecharon el revalúo de ARBA para meter aumentos de entre el 1000 y el 5000 por ciento, el kirchnerimo salió a pedir la derogación de la última reforma impositiva en Morón, por parecerle «desproporcionado» la suba del 50% que el oficialismo aprobó como techo (y tope) para las partidas con nueva base imponible.

El bloque de concejales de Unidad Ciudadana contó este lunes que «presentamos el proyecto para frenar el impuestazo que determinó un aumento desproporcionado de 50% en las tasas municipales que pagamos todos los vecinos y vecinas en comparación con 2017».

«Junto al proyecto presentamos un petitorio con la firma de miles de vecinos y vecinas contra este tarifazo», señaló el concejal Hernán Sabbatella.

«En este contexto inflacionario de subas en los servicios públicos, transporte, alimentos, combustibles se suma un nuevo golpe al bolsillo de las familias de Morón a través de un aumento injustificado en las tasas municipales», destacó el edil de Unidad Ciudadana, quien no sólo quiere revertir la reformas fiscal votada en diciembre sino además crear «un mecanismo de saldo o devolución de las tasas abonadas durante el año en curso».

No hace falta decir que diametralmente opuesta fue la actitud del kirchnerismo en las comunas vecinas, donde los intendente no sólo se escudaron en el revalúo bonaerense, que elevó el valor fiscal de las viviendas (algunos atrasados más de 50 años), sino que lo hicieron sin establecer un techo como propuso el gobierno de Morón. El tope aquí es del 50%, pero alcanza, según datos oficiales, sólo al 15% de las partidas.

Mucho más grosero fue el aumento en Hurlingham, donde el intendente, Juan Zabaleta, logró ahogar en el HCD un intento de Cambiemos de ponerle un tope al aumento de tasas. El Municipio es el que menos invierte por vecino de la Zona y el que más deuda tiene por cápita. Las tasas estaban atrasadas por decisión de antecesor massista, Luis Acuña, pero subieron por el ascensor durante los últimos dos años.

La sesión convocada por el bloque macrista no tuvo quórum. En cambio, casi como una burla, se trataron en sesión especial varios expedientes que contradecían las políticas económicas, en un acuerdo entre los bloque de Cristina y Massa, reunidos bajo el paraguas del PJ.

La situación es aún peor en Merlo, tierra del actual jefe del peronismo bonaerense Gustavo Menéndez, donde los aumentos fueron exhorbitantes.