Sindicatos temen perder subsidios para sus centros de formación profesional

Bloques opositores del Concejo Deliberante de Morón recibieron a una delegación de la CGT y CTA local para acompañar las quejas que emitieron desde los sindicatos, entre otras organizaciones sociales, por la posible reducción de la subvención de centros de Educación Complementaria, Centros de Formación Profesional e Institutos de Formación Docente, que pasaron del área Educativa al Ministerio de Trabajo.

Este nuevo frente se suma al de los cierres de cursos con baja matrícula en los secundarios y la fallida reforma del bachillerato para adultos, que lleva demorada tres años conforme establecía una resolución del Consejo Federal de Educación de 2013, por la cual se debiera dividir adultos de menores. En diciembre la Provincia instó a las escuelas a matricular sólo a los adolescentes que cursarían el turno vespertino (son repitentes, por lo general) y enviar a los mayores a las Escuelas para Adultos, CENS y al PLAN FINES, de ser necesario.

Esa matriculación falló por el boicot de algunas direcciones locales, que tomaron adultos para el primer año de un Bachillerato que ahora pasará a la Dirección de Adultos, generando un conflicto de intereses. Se desconocieron resoluciones, bajo el argumento de un supuesto «vaciamiento».

Esta mañana, el ex concejal Víctor Hugo Pintos, se reunió con los referentes de la oposición, desde el massismo (donde milita con la COPEBO) hasta Unidad Ciudadana. El tesorero del Sindicato de Comercio de la Zona Oeste (SEOCA), que tiene dos escuelas de formación y un convenio con la Universidad de Morón para homologar materias y seguir carreras de nivel terciario hasta la licenciatura, llevó un reclamo «por la defensa de la educación y del riesgo de la pérdida de trabajo de 5000 empleos de los centros de formación» profesional.

El dirigente gremial dijo temer por «imposibilidad de seguir dando capacitación a adultos en oficios que permitan la auto gestión ante la imposibilidad de conseguir trabajo en el cada vez más comprimido mercado laboral».

«Estos centros educativos funcionan en la Provincia capacitando a más de 250.000 bonaerenses cumpliendo una función en educación irremplazable», consideró.

Hace unas semanas, también el Obispado de Morón mostró preocupación pidió instancias de diálogo para «cuidar funcionamiento» de las áreas educativas. «La misión de estas obras es de gran importancia y quienes asisten, necesitan la continuidad de cada uno de estos servicios, sobre todo aquellas que se encuentran en zonas de vulnerabilidad social», advirtió.

«Los conflictos por los que atraviesa en este momento el sistema educativo, nos llenan de preocupación y tenemos allí firmemente puesta nuestra atención», sostuvo el comunicado de la Diócesis, renovada por el Monseñor, Jorge Vázquez, un enviado apostólico del mismísimo Papa.