Aeropuerto El Palomar: La jueza vuelve a jugar para el kirchnerismo

La judicialización del aeropuerto de El Palomar podría extenderse y afectar los planes que tenía el Gobierno para las empresas de bajo costo que operan o pensaban operar en esa terminal. Resulta que la jueza que entiende en los recursos de amparos presentados en contra del proyecto demora un fallo de fondo. El kirchnerismo presiona y pidió ahora suspender la audiencia pública convocada para el 28 de marzo.

Cuando a pocos días de la apertura del Aeropuerto, la jueza federal de San Martín Marina Forns permitió que Flybondi volara con sólo tres servicios diarios desde El Palomar, los dirigentes, abogados, militantes, vecinos y hasta organismos que el kirchnerismo convocó a marchar contra el proyecto macrista sintieron que habían sido traicionados. A la magistrada, reconocida militante de Justicia Legítima, la llamaron «traidora» en carteles de protesta. Desde ese día la jueza hizo todo lo posible por apartarse de la causa y evitar tomar así una definición.

Los condicionamientos que Forns le puso a Flybondi, fueron suficientes para que la empresa tenga problemas logísticos, que no quiere seguir perpetuando. No puede hacer más de tres vuelos, ni construir sus hangares para hacer base. La orden es no tocar un espacio que fue señalado como sitio histórico, por haber sido refugio de la represión de Estado en los ’70. También se ordenó estudiar el impacto ambiental, por ruidos molestos, y la seguridad del barrio lindero a la pista. Nada de esto se tomó en cuenta cuando en noviembre de 2010 el Gobierno de CFK utilizó la Base de El Palomar para 50 servicios diarios, durante las obras de ampliación en el Aeroparque Metropolitano.

En aquél momento el sabbatellismo celebraba el plan aeroportuario y creía más cercana la posibilidad de tener un aeropuerto, deseo expresado tanto por Martín Sabbatella como por Lucas Ghi, de 2005 a 2015. Sin embargo, esa fuerza fogonea ahora las protestas y las presiones.

Tras el pedido de excusación elevado por Forns el mes pasado, por las acusaciones de los abogados K tanto jurídicas como a nivel personal, la Cámara la ratificó en el cargo. Sin embargo, la magistrada volvió a salirse del juego. Según informó ayer el portal iProfesional, Forns solicitó una «licencia prolongada por razones de salud». De esa forma, la magistrada volvió a desentenderse de la causa.

«Luego de tomarse un mes de vacaciones, la magistrada federal trabajó 5 días y nuevamente dejó el juzgado. Por ello, y hasta que se acuerde el alta médica laboral de Martina Isabel Forns, el 14 de marzo la Cámara designó como juez subrogante al frente de la causa ‘Flybondi’ al doctor Adrián González Charvay, juez federal de Campana», detallaron las fuentes.

De inmediato a su desembarco en la causa, González Charvay ya recibió la primer señal de aviso de lo crispado que están los ánimos en torno a El Palomar: los vecinos le solicitaron la suspensión de la audiencia pública, a celebrarse el próximo 28.

Alegan trabas en la inscripción de los participantes, información inexacta e incompleta, entre otras graves falencias.

En simultáneo, las organizaciones presentaron una queja ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación con el fin de que ésta «suspenda la audiencia pública y declare la nulidad de todo lo actuado a partir del intempestivo levantamiento de la medida cautelar firmada por la Jueza Forns el 1° de Febrero y restablezca la prohibición que regía hasta ese día para efectuar vuelos comerciales desde la Base Militar de Palomar.»

El Gobierno y la compañía aguardaban por el regreso de Forns para oficializar la habilitación de nuevas rutas para Flybondi, justamente desde el aeropuerto que está en el centro de la polémica. La empresa analiza seriamente hacer pie en otra base (Ezeiza) en el área Metropolitana, ya que tiene otras diez ciudades del interior a las que vuela. La recién llegada Norwegan, si tenía en cuenta a El Palomar, hoy no lo hace. Es cierto que en la Base no se cobra la tasa de embarco, lo que reduce el costo de los pasajes. Pero no sirve a un 5% de su capacidad.

 

La salida de Forns afectó la estrategia comercial de Flybondi: la empresa acusó problemas logísticos y demoras para tomar rutas comprometidas. Y reconocieron que incluso los vuelos desde la terminal porteña ya no son viables.

Desde Flybondi indicaron que la demora en la habilitación de nuevos servicios desde El Palomar derivó en que, sólo en lo que va de marzo, unos 72 vuelos asentados en la hoja comercial de la firma sufrieron demoras o directamente cancelaciones.

El problema es que la compañía daba por hecho que iba a lograr ampliar las frecuencias desde la terminal de El Palomar a principios de marzo. Y, a partir de esa perspectiva, se lanzó a vender tickets que en más de un caso deberá devolver.

«Los pasajeros afectados ya fueron avisados sobre las modificaciones y se les ofreció una solución individualizada: la posibilidad de optar por cambiar sus aéreos sin costo extra, abrir el pasaje sin fecha determinada, o solicitar la devolución total del mismo», indicaron desde la aérea.

Fuente: I Profesional- Un Medio