Apertura de Sesiones: Descalzo pasó facturas y se las devolvieron

Alberto Descalzo inauguró este viernes por 23º año consecutivo el período de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante de Ituzaingó, en el salón de actos de la Escuela Primaria 1. Con un tono crítico, pidió que se termine el hospital y dijo que “vivimos una difícil realidad económica”.

Sin tomar estadísticas ni parámetros, el intendente habló de la “la escalada inflacionaria y las abultadas facturas de los distintos servicios”, sin contar las tasas, claro. “Esto se traduce en una reducción del poder adquisitivo, lo que conlleva lógicamente a la caída del consumo y a la pérdida de puestos de trabajo. La mayor preocupación de la ciudadanía pasó a ser el aspecto económico”, sostuvo ante los concejales.

A su tiempo, desde Cambiemos le fueron contestando: “La inflación acumulada en el periodo 2003-2015 supera ampliamente 750% #Memoria”, tuiteó el concejal Gabriel Pozzuto.

Pero el tema principal del discurso fue un clásico: El Hospital del Bicentenario. La obra que arrancó en 2012 y cuya piedra fundacional data de 2003, cuando se adquirió el terreno, apenas tiene un guiño de la gobernadora, quien el mes pasado aseguró a la prensa que podría ser la próxima guardia a refaccionar. Para eso la Provincia debería hacerse cargo de un proyecto que nunca estuvo en los papeles y que debería terminar el PAMI, según el convenio firmado entre Descalzo y el ex interventor (hoy procesado) Luciano Di Césare, hace 7 años.

Según fuentes del Gobierno, la obra entera sale menos dinero que lo que costaría mantener semejante hospital, unos 700 millones de pesos al año. Ni antes ni ahora se supo si legalmente la Provincia puede. El tema es si quiere. De otra forma el edificio será un elefante blanco.

Lo que está claro es que la obra quedó en el medio de la disputa territorial y sin financiamiento. “Resulta imprescindible poner en funcionamiento el Hospital, la salud no tiene color político. Por eso les pido que todos gestionemos para que la apertura y puesta en macha sea una realidad. Y si la Nación, la Provincia o PAMI considera que no es momento de su apertura, les pido que concedan al Gobierno Municipal la posibilidad de poner en funcionamiento la guardia del mismo, a la espera de la apertura definitiva”, dijo Descalzo ayer.

“Si la #Salud es integral y sin color político, digamos si al SAME en Ituzaingó”, le respondió Pozzuto. La Provincia le entregaría a la comuna 7 ambulancias equipadas, pero el municipio las rechazó. No quiere modificar el sistema privado de emergencias. Así no habrá acuerdo.

La bancada macrista también cruzó al intendente por las obras. Pese a las quejas, avanza más rápido que nunca el plan de saneamiento en el distrito, con fondos de AYSA.

“El saneamiento del arroyo Soto, no es una obra de la pcia de Buenos Aires? La escuela Nro 18 es una obra de la pcia de Buenos Aires…o me equívoco?”, apuntó Pozzuto.

Finalmente, Descalzo pasó de la queja a la venta de un Código Urbano polémico, que lleva movilizado a Parque Leloir. “No es casualidad que hoy tengamos 33 edificios en altura en nuestro distrito, es resultado de una planificación y un crecimiento que hemos tenido”, indicó. La casualidad en este caso no tiene nada que ver. La construcción fue el rubro que más creció desde 2016. La reforma del COU apuntaló eso.

Cambiemos había metido límites al proyecto oficial de agrandar la zona de altura en Ituzaingó centro, como también la apertura comercial de la avenida Martín Fierro.

“Los inversores y desarrolladores quieren seguir apostando a esa zona de Ituzaingó, por su localización estratégica ya que une el Acceso Oeste con el Camino del Buen Ayre y por el trabajo de preservación del ambiente y cuidado del arbolado que hemos realizado, y que se ha convertido en la característica más valorada del lugar por su identidad ecológica única en esta zona del conurbano”, sostuvo el intendente, cuestionado por los vecinos de Parque Leloir el año pasado, cuando ordenó la instalación de hotel Hilton en el corazón del barrio.