Arde el PJ, con Barrionuevo como interventor y Gioja atrincherado

La jueza federal María Servini ordenó la intervención del Partido Justicialista y puso a cargo a Luis Barrionuevo, en una medida resistida por el presidente del Consejo Nacional, José Luis Gioja, que está atrincherado en la sede. La estructura oficialista presiona para que se levante la intervención. El gastronómico también se mantiene adentro del edificio junto a fieles, entre ellos el edil de Morón Domingo Bruno.

Gioja consideró que el fallo judicial obedece a una intromisión del presidente Mauricio Macri y del gobierno nacional, mientras Barrionuevo exigió el desalojo de la sede partidaria situada en la calle Matheu de Buenos Aires. El jefe del PJ bonaerense, Gustavo Menéndez, y los intendentes peronistas que forman parte de la conducción salieron a repudiar la intervención. Lo mismo que el PJ de Morón.

El massismo, que tras la derrota electoral se divide entre volver al PJ (algunos ya lo hicieron) y forjar una nueva alternativa peronista anti K, se mantuvo expectante. Aunque sectores como los de Barrionuevo y Graciela Camaño, o el mismísimo Eduardo Duhalde, venían pidiendo la intervención del PJ a nivel nacional y provincial para normalizar el partido, convocar a todos los que se fueron o hicieron campaña por otras fuerzas electorales (técnicamente sería lo mismo, pero los K jugaban por dentro y por afuera) y llamar a elecciones internas.

Durante la jornada hubo incidentes con la Policía ante el pedido de desalojo de la sede partidaria que formalizó Barrionuevo. El gremialista hizo la denuncia en la comisaría 6ta, y en la misma afirmó que “Gioja se negó a abandonar la sede de Matheu 130”.

La intervención se generó a partir de un pedido de los dirigentes de la CGT Azul y Blanca Carlos Acuña (Estaciones de Servicio; padre homónimo del concejal renovador de Ituzaingó), Oscar Rojas (Maestranza) y Horacio Valdez (Vidrio) para que se declare “el estado de acefalía” del partido.

Por su puesto, Gioja anticipó que apelará la medida mañana. Alrededor de las 21 intentó salir de la sede para hablar con la prensa, esta vez rodeado de mujeres. Fue entonces cuando se produjeron disturbios entre la policía y la prensa y militantes del PJ. “Primero que nada lamentamos lo que está pasando, no lo creamos nosotros. En vez de estar discutiendo por los problemas del país lamentamos que estén los policías acá reprimiendo y no nos dejen hablar con ustedes. Es lamentable que esto pase, no estamos atrincherados”, remarcó el sanjuanino.

“Estamos trabajando dentro del partido y cuando terminemos de trabajar vamos a volver mañana. Tranquilos. Me da mucha pena lo que está pasando. Ratificamos lo que dijo el compañero Nardini hace un rato. Indudablemente el Estado de Derecho..”, aseguró, y no pudo terminar la frase porque se volvieron a producir empujones y gritos.