Picante sesión en Morón, entre la interna peronista y el reparto de comisiones

Un reality show no podría ser más entretenido. El Concejo Deliberante de Morón cumplió este jueves con la primera sesión ordinaria del año, luego de una Apertura a la que no asistieron ni Unidad Ciudadana ni el Frente Renovador. Era la hora de saldar aquel desacuerdo por las comisiones internas, que habían pasado de 11 a 7. Pero como si eso fuera poco, se coló en el debate la intervención al PJ y los incidentes en la Audiencia por el Aeropuerto. Fue una hora y media de todos contra todos. La presidenta del cuerpo fue blanco de la oposición, en medio de los rumores sobre su salida.

El orden del día duró cinco minutos. Media hora ocuparon los homenajes y la banca abierta. Lo jugoso estuvo en los temas “sobre tablas”, que llevó casi dos horas. La oposición llegaba lista para la guerra, luego de hacerle el vacío a la sesión del 3 de abril, que inauguró el ciclo Ordinario.

Aquella mañana en la Universidad de Morón, sólo los monobloques de Sandra Yametti (GEN-1País) y Karina Godoy (PJ, pero ingresó como Unidad Ciudadana) asistieron al discurso inaugural del intendente. Luego, Cambiemos modificaría el Reglamento Interno, y así volvieron a ser 7 las comisiones de labor parlamentaria; cinco de las cuales quedaron en manos del oficialismo. Las otras para PJ y el GEN.

Cambiemos llegó con un proyecto para volver a modificar la integración de esas comisiones. Todos los bloques tuvieron representación. Se aprobó por unanimidad, aunque hubo “consecuencias” esperables. Así lo entendió la sabbatellista Florencia De Luca, en medio de la batalla.

“Este expediente es consecuencia del deterioro institucional que se vive en Morón, desde que asumió Tagliaferro y usted asumió la Presidencia del HCD. Le pido que me escuche, no está en el Caribe…”, arrancó Hernán Sabbatella durante el debate por el reparto de comisiones.

“Soy una mujer, le pido respeto”, lo intentó frenar Natalin Faravelli, que ejerce la presidencia del cuerpo desde diciembre de 2015 y ahora dejaría su lugar a Analía Zappulla, jefa del bloque de Cambiemos. La movida, de ser cierta, volvería al plan original de Tagliaferro, que contaba con la dirigente del PRO para conducir el área social de su Gabinete, hasta que a la hora de las juras cambió de opinión. Faravelli lo sufrió.

“No me interrumpa! Producto de este gobierno violento que usted integra han decidido de manera inconsulta, arbitraria y patoteril eliminar a la oposición. Meten a los concejales a dedo. Zappulla no integra ninguna comisión. ¿No tiene ganas de trabajar, se quiere ir al Caribe con usted? no entiendo”, apuntó Sabbatella.

Faravelli acababa de llegar de Colombia, donde participó junto a Ramiro Tagliaferro de jornadas sobre seguridad. “Convalidan a las patotas. Oscar Álvarez me agredió y me rompió el traje. Nadie se solidarizó. Volvieron los grupos de choque, los mismos que le pegaban a los vecinos por las cloacas”, la increpó el edil por los desmanes en la Audiencia, en donde fue agredido y se peleó con militantes de El Palomar, cuando le tocaba exponer al intendente. Ambos sectores se denunciaron ante la Justicia.

La respuesta del oficialismo no tardó en llegar.  “Las vicepresidencias del Concejo son del Frente Renovador y de Sabbatella. Que los dos bloques que quedan tengan (cada uno) una (presidencia de) comisión. He sido monobloque y no he tenido nada”, alegó Vanesa Sosa, de Cambiemos.

“En el 2013 nos tuvo que sacar la Policía del recinto durante la asunción. Quisieron golpear a Vidal. ¿La patota de quién era? Esto de estar vistiéndose de víctima permanentemente me tiene cansada”, cruzó a Sabbatella la edil, que en aquel año asumía pero por el Frente Renovador.

No fue a poner paños fríos el jefe de bloque massista Jorge Laviuzza. “Todo lo que pasa tiene que ver con la falta de conducción. Quiero que venga alguien de la política. El Reglamento Interno ha sido avasallado. No se puede modificar sobre tablas. La ordenanza es nula”, dijo.

“No es cuestión de mayorías, sino de hacer bien las cosas. Usted es la responsable. Nunca investigó quienes nos pegaban carteles en la puerta de los despachos. Fueron los que tienen memoria selectiva… Tuvo dos meses y medio a un concejal que no lo era. No pidió nunca licencia, porque no quería que asuma “prensa, prensa” (por el renunciado Sebastián Simone)”, se despachó contra Faravelli.

Y remató: “Entendemos que su ciclo concluyó. Ojalá que Zappulla sea la Presidenta, porque desde este bloque la vamos a votar de las dos manos”.

Faravelli fue madre primeriza el 23 de agosto de 2017. “No existe la licencia por maternidad para legisladoras. No pedí licencia para no perder ni mi sueldo, ni mi obra social. Estuve acá embarazada hasta la última semana cumpliendo con mi labor. Quiero instar a todos los concejales que se pongan a trabajar para exista una legislación y que como madre pueda tener mis derechos como corresponde”, aclaró la presidenta.

“Acá no hay gente de afuera de la política. Pero no se puede vivir de la política”, la defendió Zappulla, ante el “ataque personal que sufrió” Faravelli.

También alegó que el cambio de Reglamento había sido lícito. “Las 11 comisiones hacían muy difícil la rotación de los expedientes. Ahora se simplifica”, explicó antes de proponer cambios en la conformación de las mismas, para que todos los concejales estén adentro de labor parlamentaria.

Laviuzza pidió disculpas, pero los cruces no terminaron allí. Zappulla acusó al kirchnerismo de “no bancarse” ser oposición, mientras que Sabbatella volvió a la carga con la agresión en El Palomar. “El concejal Solías (Cambiemos) me carga, me dice que me compra otro traje”, recriminó.

Apertura de sesiones del 3 de abril

Apertura de sesiones del 3 de abril. Unidad Ciudadana y FR faltaron sin acuerdo por comisiones.

Intervenidos

El siguiente asunto del día no fue menos polémico. El gastronómico Domingo Bruno, que abrió bloque propio la semana pasada como “Tercera Posición” (el partido de Graciela Camaño y Luis Barrionuevo) pidió no tratar dos expedientes que repudiaban la intervención del PJ.

“El concejal ‘quinta columna’, perdón ‘Tercera posición’, no puede pedir que no se trate. En todo caso que vote en contra”, le disparó Laviuzza, con la herida fresca por el quiebre de su bloque.

Ambos expedientes pasaron al orden el día por 22 votos contra uno, pero luego fueron rechazados por distintas mayorías, producto de las internas.

Fue la concejal del PJ Karina Godoy la que primero pidió rechazar la intervención de la jueza Servini de Cubría, por considerarla “ilegítima” y proscriptiva. Nadie la acompañó. Unidad Ciudadana y Frente Renovador le hicieron pagar el precio de haber asistido a la Apertura de Sesiones en la UM. “Me parece muy lavado”, opinó Laviuzza y la mandó a leer. El GEN y Cambiemos no compartieron sus argumentos.

“Esto tiene que ver con una interna partidaria. Hay quienes ni si quiera fueron con la boleta del PJ en las últimas elecciones”, le recordó Yametti.

Era el tiempo de que Bruno argumente lo que ya había hecho público. “Esto sucede porque la Justicia nos escuchó después de tantos reclamos, que viene de años. Fueron sectarios, excluyentes”, acusó al kirchnerismo el “último presidente del PJ de Morón que fue electo en una interna”. En esa lista también estaba el actual concejal K Claudio Román. “Las cosas las lavamos dentro de casa”, le respondió en código.

Luego se trató otro proyecto, presentado por UC, para expresar el “enérgico repudio y preocupación” por la decisión de la jueza María Romilda Servini de Cubría. Era igual al anterior, aunque en este caso el bloque renovador sí respaldó. Cambiemos y GEN rechazaron (13 a 10).

“La intervención es antipática, pero no es para adueñarnos del partido, sino para emprolijar. Quiero volver a afiliarme”, reconoció Bruno. “Nunca nos desafiliamos. Queremos volver”, coincidió Laviuzza, aunque sostuvo que “había tiempo para esperar”, en vez de recurrir a la Justicia.

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