La propia UOM desmintió a Página 12: Mabe no cierra en Haedo

Una semana después de que Página 12 titulara que «cierra Mabe» y dejaba a 120 empleados en la calle no ha sonado un sólo bombo en la planta de Valentín Gómez 151 de Haedo. Su fuente era la UOM. Primero fue la propia empresa la que desmintió la especie y ahora el sindicato salió a aclarar que sólo se levantó una línea de producción. La multinacional se quejó hace dos años por la caída de ventas, pero luego analizó traer sus propios productos de otros países.

Según confió esta mañana el secretario de la UOM de Morón, Sergio Souto, la empresa de origen mexicano «no manifestó su cierre, ni llevarse la línea de producción a otros países (tiene plantas en Perú, Colombia y México), aunque por ahora deja de fabricar cocinas y lavarropas en Haedo».

«Ha decidido dejar de producir estos productos porque el impacto de las importaciones lo hace inviable», sostuvo el dirigente.

«Estamos teniendo reuniones para mantener 60 puestos de trabajo», manifestó Souto, quien culpó al Gobierno por el proceso de apertura de importaciones que, dijo, hace «inviable» competir. Mabe cambió a su gerente de Recursos Humanos en septiembre del año pasado. Y comenzó a rediseñar su logística. Seguirá haciendo lavarropas en Haedo, pero las cocinas las fabricará sólo en San Luis, por lo que comentó Souto.

En el universo Mabe juega también la elevada presión impositiva, comparado con la conveniencia de importar, a un dólar que estaba barato y con pocas restricciones. Pero las negociaciones parecen encaminadas, por lo menos con el gremio.

«Desde que se reinstaló tuvo un crecimiento notorio. La caída del mercado y la libre importación hace que vean inviable la producción. Pero hay cuestiones sociales. Venimos planteando al sector empresario que sea claro con el Gobierno. Que diga una cosa antes las cámaras y diga otra cuando se sienta con nosotros. La gente no tiene plata y sin repercusiones de la política nacional. La carga impositiva argentina es enorme también. Este gobierno pretende un país sin industria», apuntó Souto.

El jefe de la UOM regional afirmó que «estamos haciendo todos los esfuerzos para evitar los despidos. Lo primero que logramos es que la planta no cierre y se lleve la línea de producción a otro países. No van a discontinuar la operatoria. Pero no van a producir cocinas y lavarropas».

Prueba de que, por ahora, no hubo un sólo despido en Mabe fue la falta de movilizaciones. La UOM estuvo ocupada toda esta semana en la puerta de Sintercal, una pequeña metalúrgica de Morón centro que el mes pasado despidió un obrero.