Denuncian “hostigamiento”, tras el segundo juicio por un caso de violencia de género

Entre lunes y miércoles de esta semana se desarrolló en los Tribunales de Morón el juicio por “desobediencia” contra el agresor de Karina Abregú, la mujer que fue prendida fuego en el año nuevo de 2014 y que presentó no menos de 20 denuncias por violaciones perimetrales. Gustavo Albornoz cumple una condena de 11 años de prisión por intento de homicidio, que acaba de ser confirmada en segunda instancia, al rechazarse la apelación de la Cámara.

En este caso la causa la inició el Ministerio Público Fiscal, con tres hechos concretos. El veredicto, según se anunció ayer, se conocerá por “escrito”. La pena por este tipo de acusaciones va de 15 días a un año de arresto. En el juicio, sólo se habría podido comprobar una violación de perímetro. Una vecina de Karina Abregú no pudo testificar al enfrentarse con el acusado y fue detenida por “falso testimonio”, en un contexto donde se denunció “hostigamiento policial”.

El juicio se realizó en la Unidad Correccional N° 3 de Morón, con la Fiscalía 10, especializada en violencia de género (a cargo de Hernán Moyano) como acusadores. Ayer fue la última audiencia, con el cierre de los alegatos.

“El abogado de Albornoz fue bastante violento. Trajo cosas del juicio anterior, que no podíamos mencionar. Acusó a mi hermana de fabuladora. Y amenazó con denunciarnos a la Corte Interamericana por violación de los DDHH”, contó Carolina Abregú, hermana de la víctima y quien cofundó la organización “Furia feminista” hace poco más de un año.

Por reclamar una audiencia ante el intendente de Merlo, Gustavo Menéndez, las hermanas y otra militante de esa organización fueron detenidas por la Policía, durante un acampe en la Municipalidad. “Hay un hostigamiento policial desde hace meses. Fuimos detenidas por reclamar en marzo. Ayer me pararon en el Buen Ayre sin ninguna razón. Hay silencio de las instituciones que nos tendrían que cuidar”, sostuvo Carolina al programa Estación Central (MPQ).

Según su versión, el jefe del PJ bonaerense no hizo nada para evitar ese operativo. “No, es más: El comisario que nos detuvo lo llamó por teléfono y le dijo ‘tengo que detener a Karina Abregú, qué hago’. Y nos detuvo”, contó esta mañana.

En el juicio “se sostuvieron una o dos” acusaciones. “Una testigo no quiso declarar cuando lo vio y fue detenida por falso testimonio. Es una vecina de Karina”, apuntó Abregú. Su hermana milita, pero continúa sin trabajo y con un tratamiento.

“Ella está con una discapacidad que la complica para conseguir un trabajo formal. Y milita cuando está en condiciones. Hay días que no se puede levantar de la cama. A veces no tiene dinero para viajar. Tiene que llevar un tratamiento, comprar medicamentos”, contó Carolina.

Las demandas también se sostienen con recursos. “Acabamos de presentar la denuncia por daños y perjuicios y le van a embargar los bienes de Albornoz. Nos acaban de confirmar la segunda confirmación del fallo anterior. Así que por los tiempos legales recién pudimos presentar la demanda por daños y perjuicios”, reveló la hermana de la víctima

Albornoz cometió el intento de femicidio el 1 de enero de 2014, y a los 33 días del ataque con fuego fue dejado en libertad. Tras el juicio quedó preso. “Lo denuncié 50 veces por violar la restricción perimetral. No terminó de matarme de pura casualidad”, señaló Karina. “Militamos por las mujeres que fueron víctimas de violencia”, dice su hermana.

En el año 2017, hubo 278 casos de femicidios en el país, de las cuales 105 tenían una medida cautelar vigente.  El distrito de Merlo tiene una alta tasa. Este año el caso de Florencia Velázquez conmocionó a Pontevedra. La joven de 23 años también murió por quemaduras en el 80% de su cuerpo tras una discusión con su novio.