El peronismo llega dividido a tratar tarifas en el Senado: hay dos dictámenes

El peronismo logró sacar, con lo justo, el dictamen al proyecto que limita los aumentos de tarifas de los servicios públicos, que quedó así en condiciones de ser discutido en la Cámara de Senadores el miércoles próximo. No obstante, el bloque de Cambiemos avanzará con un dictamen de minoría que pretender bajar el IVA de las boletas de servicios públicos. Cuenta con el aval de algunos gobernadores y dará la pelea.

Ayer, tras resistirse a firmar el dictamen, finalmente lo hicieron en disidencia parcial cuatro senadores del PJ que anunciaron que no están dispuestos a votar el proyecto.

En un breve comunicado en el que anticipan que apoyarán la reducción del IVA en los servicios públicos, propuesta similar a la que impulsa Cambiemos, los peronistas Guillermo Snopek (Jujuy), Dalmacio Mera (Catamarca), Carlos Espínola (Corrientes) y Rodolfo Urtubey (Salta) aseguraron que «no están dispuestos a aprobar el proyecto tal como viene» de Diputados. Si hay cambios, volverá a la Cámara de origen.

El interés del kirchnerismo por asestarle un golpe político al oficialismo quedó en evidencia con la presencia, por primera vez desde que asumió como senadora, de Cristina Kirchner (Buenos Aires) en una reunión de comisión. Sin sacarse los lentes oscuros, la expresidenta realizó un paso fugaz por el salón de reuniones con el único objetivo de sumar su firma al dictamen.

Aunque apostaban desde anteayer a restarle firmas al PJ, el oficialismo presentó un dictamen de minoría con una propuesta alternativa a la impulsada por el arco opositor. La iniciativa establece la reducción a la mitad del IVA del 21% de los servicios públicos para consumidores residenciales y rebaja del 27% al 21% el que pagan las pequeñas y medianas empresas. «Si se vota nuestro proyecto, las tarifas van a bajar; si se vota el de ellos no van a bajar, porque va a ser vetado», afirmó Federico Pinedo (Pro-Capital). «Van a tener que decidir si quieren o no que bajen las tarifas», desafió el presidente provisional del Senado.

La idea de Cambiemos, y del Gobierno, es tratar de alcanzar un acuerdo antes de la sesión que, por el momento, está prevista para el próximo miércoles.

Esa iniciativa, que retrotrae el valor de los servicios públicos a noviembre último y limita los futuros incrementos a la variación de los salarios, fue la que terminó alcanzando dictamen de mayoría ayer luego de un plenario de tres comisiones, en el que expusieron funcionarios y dirigentes del mercado energético.

Para lograrlo fue necesaria la confluencia de los peronistas del Bloque Justicialista, que conduce Miguel Pichetto (Río Negro), y del FPV. Lo lograron a pesar de la notoria ausencia de Fernando Solanas, de viaje en el exterior.

Para hacerlo deberá recomponer relaciones con Pichetto, quien ayer cortó todo tipo de diálogo con el oficialismo, molesto por las movidas de la Casa Rosada para socavarle la unidad de su bancada.Esa tarea quedó al descubierto ayer. La oposición debió sufrir por casi dos horas para conseguir las firmas necesarias para el dictamen ante la notoria ausencia de cuatro senadores del PJ.

Los primeros en ceder fueron Snopek, Mera y Espínola, quienes se habían encerrado en el despacho del correntino y resistieron por casi una hora los pedidos de sus compañeros para que bajaran a firmar.

El cierre de la novela quedó para Urtubey. El salteño había quedado entrampado por la jugada de su hermano, el gobernador Juan Manuel Urtubey, quien anteayer lanzó una propuesta alternativa al proyecto opositor tras reunirse con Mauricio Macri en Casa Rosada. Más de una hora de encierro en su despacho del cuarto piso y las gestiones personales de Pedro Guastavino (Entre Ríos) y Carlos Caserio (Córdoba) costó convencer a Rodolfo Urtubey para que, al fin, bajara a estampar su firma.

Firmas del GBA

Intendentes, concejales y dirigentes del PJ bonaerense entregaron este martes por la tarde en el bloque de diputados nacionales del FpV-PJ, las miles de firmas que juntaron en sus distritos para llegar al millón y obligar al Congreso a que vuelva a tratar la reforma previsional.

“Los partidos justicialistas de los 135 municipios bonaerenses hicieron este trabajo porque no podemos permitir que la variable del ajuste sean los jubilados”, explicó Gustavo Menéndez, intendente de Merlo y titular del PJ de la provincia de Buenos Aires. “Sólo en Merlo el 20% del padrón se acercó a firmar. Confío en que a nivel nacional vamos a llegar a casi los 2 millones de firmas, porque la gente ha mostrado su sensibilidad y compromiso cuando el gobierno ataca a los eslabones más débiles de la sociedad”.