Detienen en Ituzaingó a una abogada que estaría conectada a un doble crimen

La causa que investiga el asesinato del narco mexicano Rodrigo Alexander Naged Ramírez y su hijo dio un giro y ahora la Justicia tiene en la mira a la abogada de las víctimas, Julieta Bonanno, quien en un primer momento aseguró que se encontró con un hombre encapuchado cuando salía del departamento de las víctimas, en Belgrano, pero luego las cámaras la mostraron junto al presunto sicario cuando entraba al lugar. La Policía allanó su casa de Ituzaingó.

Por orden del juez federal Ariel González Charvay, la letrada fue detenida anoche por su posible complicidad en los crímenes del mexicano Rodrigo Alexander Naged Ramírez (59) y su hijo, el colombiano John Naged (30)

González Charvay y Bonanno ya se conocían. La mujer había representado legalmente a Naged Ramírez y otros tres mexicanos en la causa “Bobinas Blancas” iniciada en el juzgado federal de Zárate Campana en 2017.

El caso -que implicó el secuestro de casi una tonelada y media de cocaína que iba a ser exportada a Canadá- sobresalió no sólo por el destino atípico de la droga sino por el modo sofisticado de ocultación.

En el organigrama de la banda, Naged era el ingeniero, el hombre que viajó exclusivamente a Argentina para acondicionar la cocaína en las bobinas de acero en un galpón del Parque Industrial de Bahía Blanca.

Era un eslabón importante, por eso tanto la Justicia como la Policía están seguros de que el lunes el sicario que lo fusiló en su departamento de Cabildo al 2600, en Belgrano, lo hizo por su relación con el narcotráfico.

También por esa razón la causa por el doble homicidio salió de la Justicia de Instrucción de Capital, que había intervenido durante las primeras horas, y fue tomada por el mismo juez que había investigado a Naged Ramírez en “Bobinas Blancas”.

A la hora de ordenar la detención de Bonanno pesó el hecho de que el asesino entró al edificio junto con ella. Ambos quedaron filmados por la cámara de seguridad del lugar. Eso despertó las primeras sospechas. El otro gran elemento en contra de la abogada fue su supervivencia.

El mismo sicario que fusiló de un tiro en la cabeza a sus víctimas y escapó, decidió dejarla viva, piedad que no suelen tener los asesinos a sueldo. Y el único relato que se tiene sobre lo que paso dentro del departamento que las victimas alquilaban en el cuarto piso es el de ella.

“El juez dispuso la detención de la abogada. Contradicciones en sus declaraciones y filmaciones donde se la observa hablando con el posible asesino la complicaron”, explico a Clarín una fuente de la Federal, que quedó a cargo de la investigación.

A Bonanno la fueron a buscar a su casa en la localidad de Ituzaingó y quedó detenida e incomunicada cerca de las 5 de la madrugada. Sobre ella pesa una acusación muy grave para sus 29 años: haber participado de un doble homicidio narco.

Mucha presión para alguien que recién en 2014 juró como profesional y nunca antes había manejado un caso de grandes dimensiones.

(Clarin)