Histórica media sanción al proyecto que despenaliza y asiste al aborto hasta la semana 14

Tras un maratónico debate, la Cámara Baja nacional aprobó la media sanción del proyecto que despenaliza el aborto hasta la semana 14 y considera la interrupción voluntaria del embarazo como parte del sistema sanitario. Ahora tiene que pasar al Senado, donde los principales jefes de bloque dieron la venia para que sea ley. El Presidente Mauricio Macri, aún estando en contra de esta práctica, habilitó el debate y adelantó que no vetaría la voluntad del Congreso.

Pasó un siglo y varios gobiernos democráticos para que esto dejara de ser un tema tabú. Chicanas políticas al margen, el proyecto fue trasversal. Y si fue aprobado es porque hubo voluntad política de tratarlo. Muchos diputados se dieron vuelta por la presión mediática. Bienvenido el debate y el resultado. Dentro de Cambiemos hubo hubo coincidencias con la despenalización de la mujer, aún cuando la visión sobre la práctica aborta divide a la sociedad.

El asunto causó fracturas internas, es cierto. Elisa Carrió amagó con romper con el Gobierno, que habilitó el debate en el Congreso y podría impedir la aplicación de la norma con un veto. También se revirtió la histórica tendencia dentro del peronismo. La centroizquierda y el cambio generacional pudieron más que los acuerdos con la Iglesia Católica.

El kirchnerismo pasó de cajonear al proyecto a militar por él. En el peronismo y el PRO hubo opiniones cruzadas. Fueron 129 votos a favor y 125 en contra, con una ausencia y una abstención. Ahora queda el Senado. Si bien en 18 de las 24 provincias ganaba el no, de acuerdo a la representación legislativa, y aún cuando en el Senado desaparece la proporcionalidad territorial (hay tres escaños por distrito), los presidentes de los principales bloques (PJ y Cambiemos) ya adelantaron que buscarán la sanción de la Ley. Hasta Cristina Kirchner, que lo había vedado, lo apoyaría.

En la izquierda, en Libres del Sur, buena parte del kirchnerismo, del radicalismo, del ARI y aún del PRO hubo festejos. El macrismo reniega a reconocer el aborto como práctica sanitaria pero no se opone a que deje de ser punible. Es uno de los motivos por los que el Presidente se mantuvo al margen. La presidenta del HCD de Morón, Analía Zappulla, de origen radical y parte de Cambiemos desde marzo de 2015 pidió y salió a respaldar la media sanción.

Los diputados sabbatellistas de Morón Mónica Macha y Adrián Grana, aportaron su voto. También críticas al Gobierno, sin reconocimiento alguno. Hasta llegaron a asociar al aborto con el FMI. También estuvieron en la calle.

La sesión duró casi 23 horas. Amanecía en el Congreso y la tendencia a la negativa llevaba la delantera, cuando el diputado nacional del PJ pampeano Sergio Ziliotto afirmó vía Twitter que sus compañeros de bloque Melina Delú y Ariel Rauschenberger votarán a favor del proyecto de aborto legal, por lo que el punteo de la votación se revirtió y sería favorable a esa posición por 128 a 126.

A los pocos minutos, el diputado nacional Gastón Roma (PRO-Tierra del Fuego) anticipó que respaldaría la iniciativa, luego de permanecer como indeciso en las últimas horas y habiéndose expresado originalmente en contra.

Después de la aprobación en general del proyecto, los diputados iniciaron un debate artículo por artículo de la norma, introduciendo algunas reformas propuestas por diputados que inclinaron su voto al final del debate.

El proyecto de ley aprobado contempla la posibilidad legal de abortar hasta la semana 14 de gestación en forma gratuita en los hospitales del sistema público de salud del país.

La legislación vigente permite hasta el momento el aborto sólo en casos de violación o de riesgo de vida para la madre.

El aborto es en Argentina la primera causa de mortalidad materna, según cifras oficiales. Unos 500.000 abortos clandestinos se realizan en el país, de acuerdo a datos de organizaciones civiles.