El exministro De Vido negó tener cualquier responsabilidad por la Tragedia de Once

El ex ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, declaró por primera vez en el juicio por la Tragedia de Once y negó haber tenido responsabilidad en el hecho, aunque no prendió ningún ventilador. Desde la cárcel, donde está con prisión preventiva por la causa de Río Turbio, leyó un alegato, defendió la gestión kirchnerista y se desligó de las tareas de los subordinados que hoy tienen condena firme (pero siguen libres) por estrago culposo y defraudación del Estado.

Por videoconferencia, De Vido dijo que que todo respondía a una “persecución política” y que, en todo caso, no se lo podía juzgar por una tragedia. De ser así, razonó, deberían estar presos miles de funcionarios “por los accidentes de tránsito”.

Al principio de su indagatoria, donde anticipó que no respondería preguntas, el ex ministro se solidarizó con los familiares de las víctimas de la tragedia del 22 de febrero de 2012 pero claró: “Se me atribuye responsabilidad sólo por haber sido ministro”.

“No puedo aceptar ni por un segundo que yo pueda tener responsabilidad, esta imputación es fácticamente imposible de sostener”, agregó para reforzar el concepto

En este contexto, se refirió al TOF 4 que lleva adelante el juicio: “Deben mostrar heroísmo, la situación no es sencilla pese a los dichos de Lorenzetti [presidente de la Corte Suprema] que dijo que la tragedia es doble porque se tuvo que armar un segundo tribunal para juzgarme”.

Para el ex ministro, la Auditoría General de la Nación, a cargo entonces de Leandro Despouy, no logra justificar la responsabilidad que se la atribuye: “Despouy muestra cierta complicidad por no haberse reunido nunca conmigo”, y “omitió opinión, él omitió controles porque si se sabía que la CNRT sabía que TBA estaba defraudando debía haberlo denunciado”.

En esta misma línea, De Vido rechazó los delitos que se la atribuyen y se refirió al maquinista Marcos Córdoba, quien, según sus dichos, “omitió apretar los frenos y sólo eso llevo a generar el accidente”.

Fue entonces cuando habló de “discrecionalidad” en las acusaciones, ya que “no puedo ser autor de un delito ya que no era mi competencia ocuparse de las cuestiones designadas a los secretarios de Transporte”, en clara referencia a Juan Pablo Schiavi y Ricardo Jaime.

El ex diputado de Unidad Ciudadana también negó haber tenido relación con TBA, empresa concesionaria del tren, a cargo de Sergio Cirigliano. “Carecía de relación directa con los concesionarios. No hay pruebas concretas y directas de relaciones del ministro y TBA”, dijo hablando de sí mismo en tercera persona.

“Toda mi gestión estuvo vinculada con mejorar el transporte público. No puedo aceptar que tenga responsabilidad penal ante este dolor”, sostuvo.

Al finalizar su planteo, utilizó una cita de la Biblia y sostuvo: “Conocerás la verdad y la verdad nos hará libres” y parafraséandola indicó que sólo “la verdad será lo que hará que las víctimas tengan la paz que se merecen”, desligándose de cualquier responsabilidad ante la tragedia.

Cuando finalice la feria, a fin de julio, se iniciarán los alegatos finales de las querellas. El ritmo que se le busca imprimir a dicha instancia coloca en el calendario judicial la sentencia para los primeros días de septiembre. El proceso oral y público comenzó hace seis meses.

El ex titular de Planificación sólo participó de las dos primeras audiencia del juicio oral y público cuando aún se encontraba en libertad. Tras su detención -acusado de defraudación y desvío de fondos en la causa que investigó los $ 26.000 millones que el gobierno kirchnerista destinó a la mina de carbón de Río Turbio- ya no asistió más a pedido de su defensa a cargo de Maximiliano Rusconi y Gabriel Palmeiro.

Los alegatos finales tendrán su lugar desde el 31 de julio y sentencia para comienzos de septiembre, contra De Vido y Gustavo Simeonoff, ex titular de la Unidad de Renegociación y Análisis de Contratos de Servicios Públicos (UNIREN), que podría declarar este miércoles también.

El 29 de diciembre de 2015, cuando el TOF 2 dio a conocer la sentencia de los 28 procesados en el primer juicio por la tragedia, pidió que se investigue a Julio De Vido. El argumento es que el ex ministro, que entre 2003 y 2012 tuvo bajo su órbita a los ferrocarriles, no podía desconocer lo que pasaba con éstos. Además, él era el responsable de pagar los subsidios que no fueron destinados a la mejora del servicio o el mantenimiento de los trenes.

En septiembre, el juez federal Claudio Bonadío elevó a juicio oral la causa de De Vido, en la que también está involucrado el ex titular de la Unidad de Renegociación y Análisis de Contrato de Servicios Públicos (UNIREN), Gustavo Simeonoff. Ambos están acusados por los delitos de estrago culposo agravado por la muerte de 51 personas y administración fraudulenta. El estrago es un delito penal que consiste en causar un daño de grandes proporciones que haya generado un peligro común. Un caso extendido, pueden ser incendios.