La muerte de la mujer policía conmueve y deja varias preguntas en el aire

Lourdes Espíndola (25), la mujer policía baleada el sábado en la Colectora del Acceso Oeste de Ituzaingó, falleció hoy producto de la herida en el cuello que le dejó un tiro a quemarropas. La asaltaron mientras esperaba un colectivo y no hay imágenes de ninguna cámara. Ella hacía adicionales en el peaje de Quintana. Vivía con su marido, también policía de la Bonaerense, y su hija en la Zona sur del Conurbano, pero viajaba a Moreno para integrar el Comando de Patrullas.

Durante el domingo, los médicos del Hospital Posadas le declararon la muerte cerebral. Era la segunda oficial policía fallecida a manos de delincuentes en pocas horas. Antes habían baleado a Tamara Ramírez (de 26), en Almirante Brown.

En este contexto, el jefe de la Policía Bonaerense, Fabián Perroni, visitó en el Hospital a Espíndola y se cruzó con su marido, Fernando Altamirano.

“Hablé con él y me pidió disculpas por lo que dijo. Le comenté que en este momento se debe portar como un verdadero hombre, que esté con su esposa y sus hijos, y que esos comentarios no ayudan”, dijo Perroni a la salida del centro de salud.

Sobre la decisión de Altamirano de dejar la fuerza, dijo que “esa es una decisión que deberá tomar él, es algo personal”.

Ante la prensa, Altamirano contó que “teníamos sueños, queríamos comprar un terrenito para hacer un dúplex y no vivir toda la vida siendo policías. No quería esperar a terminar así, tengo hijos. Somos una familia, teníamos sueños, teníamos vocación de policía, amamos lo que hacemos”.

Consultado sobre estos casos fatales, el secretario de Política Criminal, Francisco Pont Verges, consideró que «el delito tiene esas cosas de rachas estacionales, de varios hechos que impactan en la sociedad».

En la parada donde balearon a Lourdes no había cámara de seguridad. No que funcionen al menos. Es una tarea que le compete al Municipio de Ituzaingó que  en 2016, recibió más de 5 millones de pesos por el fondo de Seguridad, gracias al endeudamiento de la Provincia. Según datos del Ministerio de Economía, ese fondo se discontinuó, pero se engrosaron otros que también sirven a las comunas para hacer frente a sus políticas de seguridad, infraestructura, salud, asistencia social y educación.

Este año Ituzaingó lleva acumulado (enero a junio) unos $257 millones en concepto de fondos provinciales. Más de $6 millones corresponden al fondo de Infraestructura de 2017, que se discontinuó por la demora en la rendición de cuentas. Este año ya recibió 10 millones por ese concepto, más otros tantos de un Fondo Solidario.