Boudou: De la cátedra del modelo kirchnerista, a la cárcel por la maniobra con la ex imprenta Ciccone

El Tribunal Criminal Oral N° 4 condenó al vicepresidente Amado Boudou a 5 años y 10 meses de prisión efectiva por haber participado de la compra de Ciccone Calcográfica, la imprenta que hacía los billetes, y que luego el gobierno de CFK estatizó.

Hasta hace algunos meses apenas, el ex ministro era todavía una voz autorizada en materia política y económica dentro del kirchnerismo. Por eso dio cátedra en un búnker del PJ de Ituzaingó y en la sede del Nuevo Encuentro en Morón.

El Tribunal ordenó el cumplimiento de inmediato de la sentencia, con lo cual Boudou regresará a la cárcel. A fines del año pasado estuvo con prisión preventiva por una causa de enriquecimiento ilícito y está procesado por otra de viáticos.

El proceso oral comenzó el pasado 3 de octubre y, además de Boudou, fueron juzgados su amigo, el empresario José María Núñez Carmona; el abogado Alejandro Vanderbroele, titular de The Old Fund; a Rafael Resnnick Brenner, jefe de asesores de la AFIP; Guido Forcieri, exfuncionario del Ministerio de Economía; y Nicolás Ciccone, antiguo dueño de la empresa.

El exvicepresidente fue condenado por negociaciones incompatibles con la función pública y cohecho. También fue condenado Núñez Carmona a 5 años y seis meses de prisión, mientras que Vandrebroele recibió dos años en suspenso y tres de tareas comunitarias.

Según la acusación, mientras ocupaba el cargo de ministro de Economía, Boudou -a través de su amigo Carmona y el abogado Vandenbroele como intermediarios- se interesó por la adquisición del 70 por ciento de las acciones de la quebrada compañía encargada de la impresión de papel moneda, por lo que puso en marcha su salvataje.

Boudou negó siempre la imputación, de igual modo que conocer a Vandenbroele: sostuvo que el levantamiento de la quiebra estuvo vinculado a fondos del banquero Raúl Moneta.

“Jamás negocié por mí ni a través de terceros la compra del 70% del paquete accionario”, aseguró hoy antes de la lectura del veredicto. Agregó que “el propio (Alejandro) Vanderbroele dijo que cohecho no existió”.

El fallo cayó justo en momentos en que la Justicia acelera el paso sobre la corrupción kirchnerista. Sólo Julio De Vido y Ricardo Jaime están presos (con preventiva) y por hechos que aún no llegan a juicio. Los ex secretarios de Transporte de Cristina Kirchner esperan una apelación favorable: de ser rechazada irán a prisión por la Tragedia de Once.

Precistamente, es el ex superministro quien mañana escuchará (no tiene que estar presente) el alegato de las víctimas en el segundo juicio que se realiza por ese caso que dejó 52 muertos, por estrago culposo y defraudación al Estado.