Cambiemos quiere quitar el busto de Néstor Kirchner de la Plaza de Morón

Luego de la explosión política y judicial kirchnerista, la presidenta del Concejo Deliberante de Morón anunció que buscará derogar la ordenanza que facultó a la gestión anterior a montar un monumento a Néstor Kirchner en la Plaza central.

“Kirchner va camino a convertirse en símbolo de la corrupción obscena”, señaló Analía Zappulla. Y confirmó la presentación de un proyecto para retirar el busto del ex presidente colocado en la Plaza Gral. San Martín de Morón.

Cambiemos considera que “Morón debe honrar la honestidad, debe tener en sus espacios públicos símbolos que le recuerden el camino a seguir, no debe tener en su plaza más importante la encarnación de la corrupción y el uso del Estado para el enriquecimiento personal”.

“La pretensión de convertir, de modo prematuro, a un líder de un sector en un prócer nacional entraña una práctica más propia del totalitarismo que de la democracia, cuyo sueño sectario es imponer a todos la preferencia de una parcialidad”, indicó la titular del HCD.

Y agregó: “Este homenaje se hizo sin ninguna perspectiva histórica y claramente respondía más a la necesidad política partidaria de los que gobernaban en ese momento el distrito de Morón, y que recientemente se habían incorporado al kirchnerismo”.

Zappulla recordó que “muchas legislaciones en el país fijan un tiempo mínimo de espera de 10 años de transcurrida la muerte o el hecho histórico que se pretende homenajear” para que no se realicen en función de la emoción cercana, sino a partir de la evaluación de su real importancia histórica. Sin embargo, como no hay legislaciones similares en la Nación, la Provincia de Buenos Aires ni en Morón, “aprovechando ese vacío, el kirchnerismo impulsó luego de la muerte del ex presidente un festival de ‘re’ bautismos de espacios públicos con el nombre de Néstor Kirchner”.

El monumento fue colocado en 2013, e inaugurado en un acto partidario del FPV y el Nuevo Encuentro por el entonces intendente Lucas Ghi y su jefe político, Martín Sabbatella, como parte de la oleada de creación de calles, edificios y estatuas en homenaje al ex mandatario durante la presidencia de su esposa, Cristina Fernández de Kirchner.

Por supuesto, tras conocerse la noticia, comenzaron a sonar teléfonos en el despacho del intendente, Ramiro Tagliaferro, y a las pocas horas aparecieron las primeras reacciones: “Es lamentable que se utilice la institucionalidad democrática para justamente tomar decisiones antidemocráticas”, comunicó Ghi, concejal en licencia y precandidato a 2019.

Los bloques de concejales y consejeros escolares de Unidad Ciudadana salieron a dar batalla: “El intento de Tagliaferro no sólo es una ofensa a los que reconocemos en Néstor Kirchner a nuestro lider y conductor de un proyecto Nacional y Popular que cambió la Argentina, es también un atropello a la diversidad de pensamiento, a la pluralidad de voces y a la sana convivencia democrática”.

En el Gobierno ya se imaginan marchas en defensa del busto. Pero avanzarán igual. Ya tienen al menos un voto más de la oposición. Incluso esperan que el sabbatellismo se siga inmolando por una causa perdida. La figura mítica ya no es defendida por la TV pública, sino que se derrumba con cada delator que aparece en el terreno de los bolsos con coimas.

Zappulla está tranquila con su conciencia: Fua la única concejal (desde el GEN) que votó en contra del homenaje que el kirchnerismo se hizo a sí mismo. La CC-ARI de Morón se lo agradece: había iniciado una campaña de firmas en Change.org.