Condenaron a prisión perpetua al autor de la masacre de Hurlingham

El Tribunal Oral Criminal 1 de Morón condenó a Diego Loscalzo, el autor de la denominada “masacre de Hurlingham” a prisión perpetua por haber asesinado a tiros a su pareja, a tres hermanos de la mujer, a su suegra y a un bebé.

En medio de una discusión, el hombre logró sacarle el arma reglamentaria a su novia policía y le disparó cuatro veces en el pecho.

“Me están diciendo que maté a toda mi familia y yo no me acuerdo nada”, declaró el autor de la masacre de Hurlingham
A siete meses de la masacre, los jueces Juan Carlos Uboldi, Mariana Maldonado y Claudio Chaminade, del Tribunal Oral Criminal 1 de Morón resolvieron por unanimidad condenar a Loscalzo a la pena de prisión perpetua.

De acuerdo al diario La Noticia 1, el hombre de 35 años fue acusado por “homicidio calificado y agravado” tras cometer los seis asesinatos.

El séxtuple asesinato ocurrió la noche del 5 de febrero del 2017, cuando Loscalzo discutió con su pareja policía, Romina Maguna, mientras cenaban en su casa de William Morris junto a un hijo de 11 años de ella. En medio de una pelea y empujones, la mujer recibió varios balazos que salieron de su propia pistola reglamentaria y murió en el acto. Acto seguido, el condenado asesinó a Vanesa, la hermana de su esposa, a su cuñado e hirió a una amiga de ellos -Cintia López Gotta- que llegó a la vivienda cuando escuchó los tiros.

Después, el asesino se fue en moto a la casa de su suegra. A metros de llegar se la cruzó junto con su cuñado, José Maguna, que iba en un auto con una mujer y una nena de 12 años.

El hombre atacó a tiros el auto y mató a Maguna. La mujer -que estaba embarazada- y su hija recibieron tres balazos cada una y fueron trasladadas al Hospital Posadas. Horas después, el bebé nació muerto en el centro de salud porque uno de los tiros contra su mamá perforó el útero.

Tras asesinar a seis personas, Diego Loscalzo se escapó y fue capturado al día siguiente a la tarde en la localidad cordobesa de Río Segundo, mientras intentaba escapar en un micro de la empresa Urquiza.

Cintia López Gotta, la única mujer que sobrevivió el ataque declaró en el juicio que se había hecho la muerta para que Loscalzo no la remate. La víctima terminó herida de un tiro cuando intentó sacarle el arma. Para ella y para quienes conocían bien a la familia, el asesino siempre había mostrado un carácter posesivo pero descartan rotundamente que esté loco o se quiera suicidar. “Él tenía esto planeado de antes”, aseguró.