El kirchnerismo duro de Hurlingham avanza con el homenaje a Néstor y apuntó contra Tagliaferro

Tal como había anunciado el presidente del Concejo Deliberante de Hurlingham, el camporista Martín Rodríguez, el kichnerismo avanzará con un proyecto para cambiarle el nombre a la avenida Villegas de William Morris, por el del ex presidente. En la sesión de ayer se aprobó convocar a audiencia pública y casi se vota una declaración de persona no grata en contra del intendente de Cambiemos de Morón, Ramiro Tagliaferro, por su decisión de quitar a Néstor de la Plaza.

La remoción del busto de la Plaza central de Morón, el mes pasado, generó lo que Cambiemos esperaba: la reacción de los sectores duros y que la discusión sobre la corrupción kirchnerista sobrevolara el debate con un manto de piedad, por sobre el costo político que de todas formas está pagando por reacomodar la macroeconomía que heredó en 2015.

Algunos fieles desfilaron por el hueco que quedó en la Plaza de Morón, a la espera de que quede firme un amparo que suspendió los efectos de la ordenanza de Cambiemos. La iniciativa fue clara: salir a vengar el nombre del ex conductor. El PJ salió a pintar paredes en respaldo a Cristina y en contra de Macri. Mientras los intendentes y los gobernadores negocian el Presupuesto del año que viene. O tienen dos caras; o Unidad Ciudadana les manejará la campaña.

Junto a la audiencia, el HCD de Hurlingham aprobó un “repudio” a lo determinado por sus pares de Cambiemos en Morón y que, casi de inmediato, fuera promulgado por el intendente vecino, Ramiro Tagliaferro. Dentro de ese Proyecto de Resolución fue retirado un artículo que declaraba “persona no grata en Hurlingham”, al jefe comunal moronense.

Para ello, el presidente del bloque Unidad Ciudadana, Adrián Eslaiman, sostuvo que “la quita del busto fue aprobada mediante artilugios y artimañas legislativas. Pero decidimos quitar ese artículo por el momento porque creemos que el intendente Tagliaferro cumplirá con lo que la Justicia ordenó”.

“Es una vergüenza que hagan esto con un gran intendente que está transformando su distrito después del desastre que le dejaron”, lo defendió el concejal de Cambiemos Lucas Delfino.  “Quiero que Hurlingham sea la capital de la transparencia, no de la vergüenza”, remató el subsecretario de Asuntos Municipales de Nación, ante insultos de militantes K .

En ese distrito la alianza oficialista también comenzó una movida para rechazar el proyecto de homenaje K, que va a contramano de lo que sucede en todo el continente.

En la legislatura de Ecuador, sin ir más lejos, se votó por quitarle una condecoración a Cristina, además de sacar una estatua de su difunto esposo. Ese país, como Brasil, Perú y Argentina, también fue alcanzado por las coimas de Odebrecht. El único que sigue firme, por obvias razones, es el Gobierno de Venezuela. Pero no estamos hablando de una democracia ni de un país en crisis. Sino de un verdadera catástrofe humanitaria  y de una Dictadura que los K apoyan.