Sin más recursos para evitar la prisión, se entregaron Schiavi, Cirigliano y el motorman de la Tragedia de Once

Tras el fallo de ayer de la Sala III de la Cámara de Casación Penal, que rechazara los recursos extraordinarios de apelación a la Corte Suprema, el Tribunal Federal 2 ordenó la detención inmediata de los condenados en el juicio por la tragedia ferroviaria de Once, en febrero de 2012. En el transcurso de la mañana de este viernes, el ex secretario de Transporte Juan Pablo Schiavi; el ex dueño de la concesionaria TBA, Claudio Cirigliano; y el maquinista, Marcos Córdoba, se presentaron en los tribunales de Comodoro Py y quedaron a disposición de la Justicia.

Apenas se conoció la resolución de Casación, el fiscal ante el TOF 2, Juan García Elorrio, pidió las detenciones, que el tribunal ordenó por la mañana de este viernes. ​Anticipándose a esto, el motorman se presentó en los tribunales ubicados en el barrio porteño de Retiro poco antes de las 10. Más tarde, cerca de las 11, lo hizo Cirigliano, mientras que Schiavi fue el último en entregarse, pasado el mediodía.

El jueves, el máximo tribunal penal rechazó los recursos de apelación a la Corte Suprema de los condenados por la Tragedia de Once. La decisión afecta también a Ricardo Jaime, quien ya está preso pero por otros juicios, y a otros 16 condenados, todos ex directivos de la concesionaria TBA. Pese a que los acusados aún tiene la posibilidad de un último recurso, el camino quedó mucho más restringido.

La medida se conoce pocos días antes de la sentencia que se dictará sobre Julio De Vido y Gustavo Simeonoff en el juicio conocido como Once II, donde está acusado de estrago culposo agravado por muerte por el siniestro que dejó 51 muertos (incluida una embarazada) y más de 700 heridos.

En el escrito de la Casación, que contó con una disidencia parcial de Mahiques, los jueces Catucci y Riggi indicaron que “la presentación de las defensas no puede prosperar” y rechazaron así la presentación dejando firme la confirmación de las condenas formulada meses atrás por la Casación.

En mayo, el Máximo Tribunal penal confirmó la culpabilidad de 21 de los 28 acusados que habían sido condenados por el TOCF2, la Cámara de Casación modificó en algunos casos las penas y en otros las bajó. Por ejemplo, Ricardo Jaime sufrió una elevación de seis a siete años de prisión, que por otras condenas previas en otros expedientes se redujo a una pena única a ocho años de cárcel. El ex secretario de Transporte está detenido desde abril de 2016 por otras causas.

La modificación respecto de Jaime obedeció a que los jueces de la Casación decidieron condenarlo también por el delito de estrago culposo, por el que no había sido condenado en el juicio. En cambio, Casación bajó el monto de la pena respecto de quien ocupaba la Secretaría de Transporte al momento de la tragedia, Juan Pablo Schiavi (de ocho años a cinco años y medio), del empresario Claudio Cirigliano (de nueve a siete años) y del maquinista Marcos Córdoba, que quedó con una condena a tres años y tres meses de cárcel. Mario Cirigliano, hermano de Claudio, fue absuelto.

Los cambios obedecieron a “criterios de razonabilidad y proporcionalidad” que tuvieron en cuenta los jueces de Casación a la hora de determinar responsabilidades entre cada uno de los acusados. Los camaristas ratificaron las condenas por administración fraudulenta que recibieron por igual los ex funcionarios como los concesionarios de la empresa TBA, que operaba la línea Sarmiento.

Para ellos hubo reducciones de pena. Cirigliano, uno de los dueños de la empresa TBA, tras ser condenado en primera instancia a 9 años de cárcel, obtuvo una pena de 7 años en el nuevo fallo.

A Marcos Córdoba, quien conducía el tren chapa 16 que se estrelló contra el andén 2 de la estación de Once, la Cámara le mantuvo la pena de 3 años y 6 meses. No había sido acusado por la principal querella, pero recibió una pena de prisión efectiva, que puede morigerar en poco tiempo.

Ninguno de los condenados estaba detenido por esta causa. Sólo Jaime, que se encuentra en la cárcel pero acusado de enriquecimiento ilícito, entre otras cosas. El fallo, explicó el abogado querellante Leonardo Menghini, le imputa una condena que empezará a correr desde el momento que el Tribunal lo disponga, con lo cual su detención dejará de ser sólo “preventiva”. La misma suerte puede correr a partir del miércoles Julio De Vido, si es encontrado culpable.