La causa por la docente secuestrada y torturada en Moreno ya tiene una vicedirectora imputada por “falso testimonio”

La Fiscalía de Moreno imputó por falso testimonio a María Fuentes, vicedirectora del Centro de Educación Complementaria N° 801, donde trabaja Corina de Bonis, la maestra a la que le escribieron con un punzón “Ollas no”.

“Se le notificó hoy que quedó imputada por falso testimonio porque se corroboró que no existió la amenaza telefónica del 21 de septiembre pasado que la vicedirectora Fuentes había denunciado en su declaración”, explicó el fiscal Leandro Ventricelli, de la Fiscalía 1.

Fuentes habló con los medios cuando se conoció la denuncia de la maestra Corina De Bonis, quien aseguró haber sido golpeada, subida a un auto a la fuerza y torturada a la salida de esa institución de Moreno.

“Fuentes declaró haber recibido una amenaza telefónica en la escuela, precisó una del 21 de septiembre. Se relevaron todas las llamadas, origen y destino, tiempo de duración y declaraciones testimoniales y se encontraron absolutas inconsistencias”, afirmó Ventricelli.

La vicedirectora deberá presentarse nuevamente a declarar pero en la Fiscalía indicaron que al menos por ahora “no quedaría detenida”. La causa está en manos de la jueza Celina Ardonain.

Si la Justicia falla en su contra, la pena por falso testimonio es de 1 a 4 años, aunque fuentes judiciales precisaron que “puede llegar a 6 años si concursa con estafa procesal”.

La investigación tomó nuevos rumbos cuando intentaron armonizar el testimonio de la víctima con las cámaras de seguridad en la vía pública, donde se la ve caminando antes y después del hecho, y sin que apareciera rastros de un auto como el que describió tras el supuesto ataque.

El caso fue tomado los gremios docentes y la oposición como un apriete, mientras mantenían todas las escuelas del distrito cerradas. Esto fue cambiando las últimas semanas, sobre todo después del incendio de una escuela de Paso del Rey.

Por ese hecho cayeron tres sospechosos, todos adolescentes de Moreno. También dieron con otro joven que atacó con un rifle de aire comprimido a una preceptora de la Escuela N° 32, que intentaba asistir a una docente a la que ese menor, junto a otro cómplice, habían querido asaltar. Es un distrito envuelto de una seria crisis social, que apareció en superficie por obra de una fatalidad, por la que están imputados un gasista y el interventor del Consejo Escolar.

El organismo estaba intervenido porque los consejeros de Unidad Ciudadana se estaban robando la plata para los comedores escolares, hoy cerrados junto con las escuelas. Una pinturita de la política berreta en el Conurbano profundo.