El Episcopado salió a cuestionar la “crisis social” y los “ataques sin precedentes al Papa” y profundiza su juego político

El Presidente del Episcopado, monseñor Oscar Ojea, aprovechó la misa de apertura de la asamblea de obispos para advertir sobre “la crisis social y económica que golpea a todo el pueblo argentino va resintiendo la confianza en la dirigencia política, aumentando el mal humor social, el enojo y la intolerancia que hace muy crispada la convivencia”.

Sin hacer mención a la renuncia de los aportes del Estado, ni a la misa en Luján convocada por Hugo Moyano, Ojea denunció que el Papa Francisco está siendo objeto en el país de “ataques desde dentro y fuera de la Iglesia de un modo que no tiene precedentes”.

Además de que considera que estos ataques “se extienden a toda la Iglesia, ya que parecería que decir algo bueno sobre ella no es políticamente correcto”.

Con cierto espíritu autocrítico, admitió que “en muchas de estas situaciones hemos tenido nuestra parte de responsabilidad”.

Y añadió: “Esto nos debe hacer pensar en nuestra propia conversión personal y pastoral. Y hacer un profundo examen de conciencia”.

Ojea convocó a la unidad de los obispos, y advirtió que “nunca nos habíamos imaginado que íbamos a estar delante de estos problemas, cuyas raíces y motivos nos cuesta entender. No sabemos adónde nos van a conducir”.

A todo esto, la semana pasada, el obispo de Morón Jorge Vázquez encabezó junto al padre Juan Carlos Scannone la cátedra abierto “Laudato sí” en el Auditorio de la Universidad de Morón. No fue ninguna sorpresa ver allí al rector y ex diputado K Norberto Porto Lemma, como tampoco al intendente de Hurlingham, Juan Zabaleta, y al hijo del de Ituzaingó.

También hubo presencia de peronismo y massismo de la zona oeste. El obispo ya se había reunido con los intendentes de la zona y también con Vidal por el tema de la “crisis”.