Condenan a 3 años de prisión a la amante de un violador serial que cayó el mes pasado tras estar 8 años prófugo

La amante del violador serial Walter Brauton (47), quien hace apenas unas semanas cayó después de haber sido buscado por la Justicia durante los últimos 8 años, fue condenada en un juicio abreviado a 3 años de prisión en suspenso, por haberlo ayudado a mantenerse prófugo.

Graciela Rita Prono (52) fue detenida el 20 de agosto de 2015 cuando bajó en Liniers de un micro proveniente de Bolivia, luego de pasar casi dos años en aquel país junto a Brauton. Para ocultarse, había viajado con la identidad de Cipriana Choque Ance, una mujer boliviana fallecida.

Prono fue la que le suministró los somníferos al guardiacárcel que debía vigilar a Brauton durante la visita a la casa de su madre el 17 de agosto de 2013, en la que escapó hacia Aeroparque para tomar una avión a Salta y luego cruzar ilegalmente hacia Bolivia.

Curiosamente, cuando el fiscal Claudio Oviedo pidió la prisión preventiva de Prono, que estuvo dos años prófuga en Bolivia, la Cámara de Apelaciones de Morón se la rechazó al considerar que “no había riesgo de fuga”.

Aunque al principio dio una versión falsa de lo que pasó, finalmente admitió haber ayudado a Brauton y logró un acuerdo para evitar el juicio oral.

Walter Alberto Brauton Steimbach (47) fue hasta el 22 de noviembre el delincuente sexual más buscado del país: la recompensa por su captura era de 300 mil pesos. Pero, como todo tiene un final, el de la vida como prófugo de este condenado a 35 años de prisión por una serie de violaciones también llegó.

Casado, padre de dos hijos, Brauton vivía en Marcos Paz y trabajaba como contador en una concesionaria de autos de Tortuguitas cuando aún no lo habían detenido.

El violador iba en su auto, amenazaba a sus víctimas con un arma y las violaba en algún descampado. Usaba preservativos que luego guardaba debajo del asiento de su coche. Todas las mujeres abusadas por Brauton, que por entonces tenían entre 17 y 23 años, lo reconocieron.
Las violaciones ocurrieron entre enero y marzo de 2005 en la zona oeste del Conurbano: en Loma Hermosa, Merlo, San Alberto, Castelar, Moreno e Ituzaingó.

Cuatro años después, en 2009, fue condenado a 40 años de prisión por siete violaciones, tres intentos de abuso sexual, robo y nueve raptos. La condena fue del TOC N° 2 de Morón, el mismo que le dio las salidas extraordinarias que le permitirían escapar. En el medio, le habían rebajado la pena a 35 años.

Llevaba ocho años preso cuando se fugó y pasó otros cinco viviendo en Bolivia. Ahora debe terminar de cumplir la sentencia.